Novedades
Detectan un bombardeo de cometas en otro sistema solar
El fenómeno recuerda al evento sucedido en nuestro propio sistema hace varios miles de millones de años, que muchos creen que trajo a la Tierra el agua y los ingredientes necesarios para la vida
'Viajar a la velocidad de la luz es equivalente a poder viajar al pasado'
"En la Teoría de la Relatividad, la posibilidad de viajar a la velocidad de la luz es equivalente a la de viajar al pasado", dice a ELMUNDO.es Álvaro de Rújula, físico teórico del CERN. El padre de la Teoría de la Relatividad, Albert Einstein, que hoy ha sufrido un 'susto' importante, ya había aventurado que si somos capaces de enviar un mensaje más rápido que la luz, entonces "podremos enviar un mensaje al pasado". El sobresalto no es más que una medición del tiempo que ha tardado un neutrino en cubrir los 730 kilómetros que separan el CERN del laboratorio subterráneo de Gran Sasso.
Urano y Neptuno esperan una visita
De los siete planetas que integran el Sistema Solar aparte de la Tierra, cinco han recibido ya la visita de naves espaciales automáticas que se les han puesto en órbita, e incluso en un par de ellos (Marte y Venus) han descendido artefactos al suelo. También hacia Plutón, desclasificado como planeta hace pocos años, viaja ahora una pequeña sonda, la New Horizons. Puede parecer, por tanto, que es fácil viajar a esos mundos del vecindario terrestre y que se conoce casi todo de ellos. Ni lo uno ni lo otro. Aunque sean objetos celestes cercanos y susceptibles de ser estudiados con relativo detalle, en comparación con los de los confines del universo que se observan con telescopios, enviar a esos mundos naves cargadas de sensores y detectores científicos es un auténtico reto. Además, los presupuestos son limitados y las agencias espaciales tienen que elegir objetivos.
Mil millones de píxeles para observar la Vía Láctea
La mayor cámara digital fabricada hasta el momento formará parte del equipo del que los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) harán uso en la misión Gaia, cuyo inició están previstos para el próximo 2013, con una duración 5 años, informa RTVE.
Un océano salado provoca los «eructos» de Encélado
Desde hace aproximadamente cinco años, la sonda Cassini de la NASA ha obtenido numerosos datos sobre la intensa actividad geológica de Encélado, la sexta luna de Saturno. La nave ya había desvelado la existencia de gigantescos chorros de vapor de agua, hielo y gases que se abrían paso a través de la corteza de este mundo. Pero, ¿de dónde provienen esta especie de géiseres? Los científicos especulaban con la posibilidad de que estuvieran provocados por un gran océano subterráneo de agua salada. Ahora, la Cassini ha proporcionado la mayor evidencia de la existencia de estos depósitos líquidos. La investigación aparece publicada en la revista Nature.
NASA presenta el mapa más completo de la Luna
La Agencia Espacial Estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés) dio a conocer hoy lo que se considera la imagen más completa de la Luna que fue trasmitida por la sonda Reconnaissance Orbiter (LRO), que fue lanzada en junio del 2009.
Fracasa el mayor intento de detectar materia oscura
Después de cien días de intenso trabajo en una instalación a 1.400 metros bajo tierra, los científicos han sido incapaces de encontrar señales del misterioso material que se supone forma el 20% del Universo
Resuelto el misterio de los rayos cósmicos que golpean la Tierra
Las partículas más energéticas jamás estudiadas por los físicos no se han detectado en los grandes aceleradores de partículas construidos por el hombre, sino en los observatorios astronómicos. Los llamados rayos cósmicos ultranergéticos golpean la Tierra procedentes de más allá de nuestra propia galaxia, y su energía es tal que aún no hay una teoría aceptada para explicar qué fenómeno es capaz de generarlos. Pero los datos del mayor observatorio del mundo que los detecta apuntan por ahora a que “la hipótesis más probable es que proceden de los enormes agujeros negros en el centro de galaxias”, ha explicado el premio Nobel James E. Cronin, ponente del ciclo sobre Astrofísica y Cosmología organizado en Madrid por la Fundación BBVA
La «máquina de Dios» puede encontrar una partícula que viaje en el tiempo
Además de ser el experimento científico más grande del mundo, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) podría transformarse en la primera máquina fabricada por el hombre que sería capaz de hacer que cierta forma exótica de materia viaje hacia atrás o hacia adelante en el tiempo. Tom Weiler y Chui Man Ho, físicos de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, Tennessee), han sorprendido al mundo con una controvertida teoría que, según ellos, no viola ninguna de las leyes de la física o las limitaciones experimentales, admitiendo además que se trata de una posibilidad muy remota. De hecho, no descartan que el LHC esté recibiendo ya algunas señales sutiles, generadas por experimentos futuros donde una rarísima partícula llamada Singlet de Higgs es el principal actor de esta teoría.
Hermosa teoría se estrella con chocantes partículas
Cuando el año pasado abrió el remodelado Colisionador de Hadrones (LHC por Large Hadron Collider), los hizo con la esperanza de que su manejo de altósimas energías le permitiera confirmar la Teoría de la Supersimetría y encontrar el elusivo bosón de Higgs, que permitiría explicar la fuerza gravitacional. Pero, por los resultados que tiene hasta ahora el LHC, no parece que vaya a cumplir los sueños de los físicos.
Sin rastro de agujeros negros en la «máquina de Dios»
El temor a que un fenómeno semejante pueda devorar la Tierra está cada vez más lejos: el LHC no ha encontrado ni uno diminuto
El primer Universo era un líquido
Físicos del LHC recrean los primeros microsegundos tras el Big Bang a 10 billones de grados y se llevan algunas sorpresas
La «máquina de Dios», cerca de descubrir una dimensión oculta
Físicos del LHC creen que están en condiciones de encontrar el bosón de Higgs y partículas de materia oscura el próximo año
Hallan una gigantesca estructura desconocida en nuestra galaxia
El Telescopio Espacial Fermi acaba de revelar, en nuestra propia galaxia, una gigantesca estructura de la que hasta ahora no se tenía noticia alguna. Se trata de dos enormes "burbujas" de radiación gamma, de 25.000 años luz cada una, que parecen emanar del centro de la Vía Láctea y que se disparan simétricamente a ambos lados de su núcleo. Los sorprendidos astrónomos no saben aún cómo explicar su hallazgo, aunque sugieren que podría tratarse de los restos de una antigua erupción de rayos gamma del agujero negro super gigante que habita en el centro de nuestra galaxia.


