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Era un desocupado porque sabía demasiado, ahora es Jefe de la NASA

Era un desocupado porque sabía demasiado, ahora es Jefe de la NASA
Osvaldo Peinado hizo la secundaria en el Pablo Nogués, se recibió de ingeniero en la Universidad de Mendoza y se especializó en Alemania. Quiso volver y no lo aceptaron por estar sobrecapacitado.

Un mendocino de 42 años, ex alumno de la escuela Pablo Nogués, es hoy el jefe de Control de Tierra de la Estación Espacial de Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

La ISS es el proyecto tecnológico más grande de la historia de la humanidad, que llevan adelante Estados Unidos (NASA), Rusia, Europa con su agencia (ESA), Canadá y Japón. No se trata de una posición a la que pueda acceder fácilmente, pero Osvaldo Peinado logró ese puesto al cabo de 15 años de servicios previos en industrias de punta.

Luego de salir del colegio técnico del barrio Bombal, egresó de la primera camada de la Facultad de Ingeniería en Computación de la Universidad de Mendoza. "Era una mezcla de ingeniería electrónica y analista de sistema, que no existe más".

Pero, sus antecedentes van más a atrás en el tiempo: con 14 años empezó en una pequeña empresa haciendo programas para liquidación de sueldos. De ahí a la carrera espacial había una eternidad.

Luego de recibirse en la provincia con medalla de oro en 1992, hizo un doctorado en Ciencias Especiales de la Universidad de Munich (Alemania), un poco después de haber caído el dominio ruso. Esa graduación le abrió las puertas al complejo mundo de los satélites, asumiendo buenos contratos. Sin embargo, su idea era regresar al país, donde ya se había desempeñado en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), que por entonces era un instituto del Cricyt.

"Volví en el '95. Razonaba: si me había ido bien en el exterior, en mi país me iría mejor porque conocía a la gente y tenía contactos, pero me trataron pésimo. Busqué empleo en Mendoza, Córdoba y Buenos Aires. No encontré nada. El argumento era que yo sabía mucho y no les convenía. Mi pecado era saber demasiado", contó sin ningún tipo de resentimiento.

Después de trabajar en empresas privadas alemanas, al finalizar la década del '90 entró al Centro Espacial Alemán (ESA) y estando en esa ubicación le salió la oportunidad de trabajar con la NASA, en la parte de astronautas. Aunque reside en forma estable en Munich (se casó con una alemana), permanece la mitad del año en Alemania y la otra en Houston (Texas). A veces tiene que ir a Cabo Cañaveral (Florida), y en ocasiones a Washington DC, donde se ubica la central de la NASA. También se desplaza a Alabama, donde se controlan los tanques del transbordador espacial. Allí está la base donde vivía Wernher von Braun, el mítico alemán que desarrolló toda la industria y la carrera espacial de los norteamericanos", contó en nuestra ciudad, donde está de vacaciones para visitar a su familia.

En los primeros tiempos de su actividad espacial, fue testigo directo de la pérdida del transbordador espacial Columbia, que en febrero de 2003 se desintegró sobre Texas.

Coordinador de la ISS

El mendocino, hijo de un antiguo director del Cricyt, ya jubilado, Osvaldo Ariel Peinado, es el coordinador de las operaciones de tierra (Ground Operationes Manager) de la Estación Espacial Internacional (ISS), que está circunvalando la tierra cada una hora, formada por varios módulos en cruz, unos europeos, varios americanos, otros rusos, mientras canadienses y japoneses se encuentran instalando unidades.

Sobre la experiencia cosechada y el ascenso a una superestructura como es el sistema espacial, describe: "Empecé de cero. En la Argentina estos temas no se pueden estudiar en ningún lado. Cuando arribé a la Agencia Espacial Alemana me encargaron los procedimientos para los test. Ahora soy el responsable de un departamento en el que actúan 250 personas. Se llama Col-CC (Columbus Control Center). Hay tres centros de control en el mundo: Houston, Moscú y Munich. A mi cargo está este último, con trabajo y conexión permanente con el Centro Espacial de Houston (Texas).

-¿Tiene contacto con los astronautas?

-Sí, pero solamente cuando hay problemas. Hablo con ellos antes de que vayan al espacio, cuando hay que planear un experimento; mientras están arriba sólo me comunico si hay problemas serios. Cuando bajan a la Tierra nos juntamos a tomar una cerveza y a dialogar sobre la operación cumplida.

-¿Hay otros latinoamericanos en el plantel espacial internacional?

-Somos pocos. Argentinos en el área espacial no tenemos ninguno, con excepción mía. Sí hay cinco en la sección de satélites en Alemania. En Control de Vuelo hay un peruano, un mexicano y un brasileño.

- ¿Hay en la actividad espacial estudios con transferencia a la gente?

-Desde luego. Existen empresas que hacen medicamentos para combatir la osteoporosis y para distintos tipos de cáncer. No faltan las que hacen químicos nuevos para producir plásticos especiales que resistan las altas temperaturas. Otras ensayan combustibles nuevos, materiales más livianos y resistentes, ropa inteligente, liviana que se adapta al cuerpo y genera calor y frío. Otro ejemplo: un astronauta que está afuera, debe resistir cambios de -150°C a -200°C en menos de cinco minutos. Esos materiales se usan hoy para deportistas, empresas, para los trajes de los bomberos. En la tierra, como existe la gravedad, hay muchas cosas que no se pueden hacer. Allá arriba no hay gravedad, ni aire. Eso ayuda a generar materiales nuevos, una vez que se generaron en el espacio se pueden producir de forma similar en la tierra.

1 Comentarios

fanatico (16.May.2008 @ 01:20 gmt) dijo,
Alejandro, quiero felicitarte por todas tus notas en éste espacio. Es información que a mi me resulta dificil de conseguir, porque ni siquiera sé adonde buscar. asique un placer!
Lo de éste muchacho me conmovió muy especialmente, ya que aqui en Argentina es usual que te reboten por saber demasiado¿Tanta gente hay, que necesita tener empleados tontos?
un saludo
fanatico