Novedades

Predicen el mal tiempo espacial

Predicen el mal tiempo espacial
Dos observatorios espaciales de la NASA han logrado por primera vez medir con precisión la velocidad, trayectoria y forma tridimensional de una tormenta solar. El logro permitirá a los científicos predecir estos fenómenos del mismo modo que los meteorólogos anuncian la categoría y la trayectoria de un huracán en la Tierra. Estos pronósticos permitirán adoptar medidas preventivas que eviten los daños que causan estas eyecciones solares en los satélites, sistemas de telecomunicaciones y redes eléctricas
Las tormentas solares o eyecciones de masa coronal (CME) son gigantescas erupciones de plasma y radiación, de una potencia superior a la de millones de bombas atómicas, que se generan en la corona o capa superior de la atmósfera del Sol y que se desplazan a miles de kilómetros por hora. Cuando alcanzan la Tierra, generan las hermosas auroras boreales. Pero también tienen otros efectos menos agradables. Si no se toman medidas a tiempo, pueden dañar los satélites artificiales que rodean nuestro planeta, por no hablar de los astronautas, que se exponen a recibir dosis masivas y nocivas de radiación si no se refugian en los módulos de la ISS preparados para ello. Además, producen problemas que afectan a los ciudadanos comunes, como descubrieron los científicos e ingenieros casi desde la invención del telégrafo y el inicio del uso masivo de la electricidad. Las tormentas solares causan apagones de luz, cortes e interferencias en las telecomunicaciones e incluso anomalías en los instrumentos de navegación de los aviones.
Observatorios gemelos
Ahora la llegada a la Tierra de estas tormentas se podrá predecir práticamente desde su generación en el Sol, gracias a los Solar Terrestrial Relations Observatory, u observatorios STEREO de la NASA. Lanzados en octubre de 2006, estos dos aparatos casi idénticos permiten vigilar de forma simultánea las erupciones solares desde dos puntos distintos. El primer aparato precede a nuestro planeta en su órbita alrededor del Sol, mientras que el segundo va por detrás. Desde estas dos posiciones, pueden obtener datos 'en estéreo' e imágenes tridimensionales de las CME, además de medir en tiempo real su campo magnético desde el momento en que se originan hasta que llegan a la Tierra, según informó la NASA.
«Antes de esta misión única, las medidas y datos de las CME observadas en el Sol tenían que esperar hasta su llegada a la Tierra, de tres a siete días después», explicó Angelos Vourlidas, físico solar y uno de los científicos del proyecto. «Ahora podemos ver una tormenta solar desde el momento en que abandona el Sol hasta que llega y somos capaces de reconstruir el fenómeno en 3D a partir de las imágenes -añade-. Ahora somos capaces de saber cuándo llegarán las CME a la Tierra, a qué velocidad lo harán y qué cantidad de energía impactará en la magnotosfera», el escudo magnético que protege nuestro planeta.