Cumple Stardust una década bajo las titilantes estrellas
El colector de Stardust, similar a una raqueta de tenis forrada de aerogel, fue desplegado, en el momento que la sonda se acercaba a 240 kilómetros del cometa Wild 2 en Enero de 2004, para capturar partículas que se le aproximaban a seis veces la velocidad de una bala de rifle.
La cápsula de retorno aterrizó en Utah el 15 de Enero de 2006, trayendo partículas tanto interestelares como del cometa, y finalizando así la primera misión espacial estadounidense que nos trajo material extraterrestre desde más allá de la órbita de Marte.
Dos días después, la cápsula fue transportada a una instalación de procesado de muestras en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.
Con su primera misión ya cumplida, la NASA renombró la misión Stardust como Stardust-NExT, abreviatura de Stardust-New Exploration of Tempel (Nueva Exploración de Tempel).
Stardust-NExT es, por lo tanto, una misión de oportunidad de bajo coste (clase Discovery) que ampliará la investigación del cometa Tempel 1, iniciada por la sonda Deep Impact.
El objetivo de Stardust, en esta extensión de su misión original, es realizar un ‘fly-by’ del cometa Tempel 1 el 14 de Febrero de 2011.
Durante este ‘fly-by’, la sonda obtendrá imágenes de alta resolución de la coma y del núcleo del cometa, así como mediciones de la composición, distribución de tamaños, y flujo del polvo emitido a la coma.
Los controladores de la misión esperan que Stardust-NExT nos suministre información nueva e importante sobre cómo evolucionan los cometas de la familia Júpiter y cómo se formaron hace 4600 millones años.
El JPL (Jet Propulsion Laboratory, Laboratorio de Propulsión a Chorro), una división del Instituto Tecnológico de California, en Pasadena, gestiona Stardust-NExT para el Directorado de Misiones Científicas de la NASA, en Washington D.C.
Joseph Veverka de la Cornell University, en Ithaca, es el P.I. (Principal Investigator) de la misión.
La división de Sistemas Espaciales de Lockheed Martin, en Denver, gestiona el día a día de las operaciones.
Mientras que Stardust no es, en este momento, visible desde la Tierra (está a más de 13.5 millones de kilómetros de nosotros), el público sí puede ver su cápsula de retorno de muestras.
En Enero de 2006, la cápsula se convirtió en el objeto más rápido hecho por el hombre, al reentrar en la atmósfera terrestre a más de 46.400 kilómetros por hora.
La cápsula se exhibe actualmente en la Galería “Hitos del Vuelo”, en el Museo Nacional del Aire y del Espacio, en Washington.
Un asteroide es un cuerpo rocoso, carbonáceo o metálico más pequeño que un planeta y que orbita alrededor del Sol, en una órbita interior a la de Neptuno.
Desde la Tierra tienen aspecto de estrellas, de ahí el nombre de asteroides (en griego significa "de figura de estrella") que les fue dado por John Herschel poco después de que los primeros fueran descubiertos.
Los asteroides también se llaman planetoides o planetas menores, denominaciones que son más adecuadas a lo que, en realidad, son.
Estas últimas denominaciones incluyen, además, a los cuerpos de hielo, en vez de rocosos, y a aquellos cuya órbita se encuentra más allá de la de Neptuno.
La mayoría de los asteroides que se hallan en nuestro Sistema Solar, poseen órbitas semi-estables entre Marte y Júpiter, pero algunos son desviados a órbitas que cruzan las de los planetas mayores.
El 1 de enero de 1801 el astrónomo siciliano Giuseppe Piazzi, descubrió el asteroide o planeta menor Ceres, mientras trabajaba en un catálogo de estrellas.
Este planeta menor fue denominado Ceres Ferdinandea en honor del entonces rey de las Dos Sicilias, Fernando I. Al descubrimiento de Piatzi le siguieron otros parecidos pero de objetos más pequeños.
Hoy se estima que existen cerca de dos millones de asteroides con un diámetro mayor que un km tan sólo en el Cinturón Principal de asteroides; sin embargo, si se suman todas sus masas, el total es el 5% de la masa de la Luna.


