El «Opportunity» regresa de su misión suicida en Marte
El infatigable vehículo explorador abandonó el cráter Victoria aprovechando la misma huella que dejó al ingresar en él hace un año para estudiar las rocas de sus laderas. «Opportunity» ya «está en terreno llano», señaló Paolo Bellutta, uno de los científicos de la misión en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia espacial estadounidense. Bellutta añadió que el vehículo de seis ruedas independientes utilizó la huella de casi siete metros que dejó hace casi un año cuando abandonó el borde del cráter y descendió sobre una de sus laderas.
Ese fue el capítulo final de una serie de maniobras en las que el vehículo se desplazó alrededor de unos 50 metros y que duraron alrededor de un mes. John Callas, director del proyecto científico de «Opportunity» y de su gemelo «Spirit», anunció su «próxima aventura sobre las llanuras de Meridiani, en las inmediaciones del cráter Victoria. «Entramos sin problemas al cráter, completamos nuestra misión, y salimos sin problemas», agregó complacido por el éxito del vehículo explorador.
Estudio de rocas
Sin embargo, Callas reconoció que existía gran preocupación entre los científicos ante el peligro de que pudiera fallar una de las ruedas y que el vehículo quedara atrapado en el interior del cráter. La semana pasada, la NASA anunció en un comunicado que ahora «Opportunity» iniciará el análisis de las rocas cercanas a Victoria,muchas de las cuales fueron lanzadas a la atmósfera del planeta con el impacto del objeto que creó el cráter.
«Nuestra experiencia nos dice que hay mucha diversidad en esas rocas» y su examen será importante para comprender la geología de la región, dijo Scott McLennan, de la Universidad Estatal de Nueva York, y uno de los miembros del equipo científico.
«Opportunity» entró al cráter el 11 de septiembre de 2007, un año después de analizar los bordes de Victoria, que tiene un diámetro de unos 800 metros. A diferencia de «Spirit» que perdió el uso de una de sus ruedas, las seis de «Opportunity» trabajan perfectamente y han funcionado 10 veces más de lo que se había previsto, señaló el JPL. El rendimiento del pequeño explorador, del tamaño de una lavadora, ha superado con creces las expectativas de la NASA. Aunque lleva cuatro años trabajando en suelo marciano y sus creadores apenas le habían asignado 90 días de trabajo.
Sobrevivir al invierno marciano
Peor parado ha salido su hermano gemelo. Maltrecho, el «Spirit» reanudó sus trabajos de exploración la semana pasada, después de sobrevivir al inclemente invierno marciano, aunque sólo podrá moverse una vez que incremente la recepción de luz solar en los paneles que le proporcionan energía, indicó el JPL. Además de sus ruedas, su brazo robótico también se resiente de la ruptura de una conexión eléctrica causada por la dureza de sus condiciones de trabajo.
El «Opportunity» ha sobrellevado mejor la intemperie, aunque también ha sufrido percances. En 2005 estuvo a punto de quedarse varado en la arena, uno de sus enemigos más temidos porque la arena y el polvo pueden cubrir los paneles fotovoltaicos y privarle de energía.
«Ambos vehículos muestran signos de envejecimiento, pero todavía son capaces de realizar descubrimientos», sostuvo Callas. Los dos exploradores descendieron en la superficie marciana en enero de 2004 y dos meses después, en uno de sus principales descubrimientos, confirmaron que Marte tuvo agua en su pasado remoto.


