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Kepler, el Caza Planetas... se le Acabó la Nafta

Kepler, el Caza Planetas... se le Acabó la Nafta
Esta embarcación dedicada a la búsqueda de exoplanetas que orbita la Tierra a 154 millones de kilómetros, morirá de vieja: se está quedando sin combustible y su misión finalizará en cuestión de meses.

Fue lanzada en 2009 y, en 2013, fallos en dos de cuatro ruedas de reacción frustraron su misión principal, ya que el telescopio no podía apuntar con precisión. Desde entonces, se encuentra en lo que se llama misión extendida, denominada K2. La nave recibió una nueva oportunidad de vida al usar la presión de la luz solar para mantener su orientación. En esta segunda vida, la nave espacial cambia su campo de visión a nuevas porciones del cielo cada campaña, es decir, cada tres meses. Inicialmente, el equipo de Kepler estimó que la misión K2 podría realizar 10 campañas con el combustible restante, y sin embargo, nos encontramos en la número 17.

 

"Nuestras estimaciones actuales son que el tanque de Kepler se secará dentro de varios meses, pero ya nos ha sorprendido antes con su rendimiento, así que, aunque anticipamos que las operaciones de vuelo finalizarán pronto, estamos preparados para continuar mientras el combustible lo permita", explica Charlie Sobeck, ingeniero de sistemas de la misión. El equipo Kepler está planeando recolectar la mayor cantidad posible de datos científicos en su tiempo restante y enviarlos a la Tierra antes de que la pérdida de que los propulsores impulsados por combustible signifique que ya no se puede apuntar la nave espacial para la transferencia de datos.

 

Muchas misiones de la NASA deben establecer un rumbo para un final bien definido y reservar suficiente combustible para una última maniobra. Por ejemplo, las naves espaciales que orbitan la Tierra deben evitar colisiones con otros satélites o una caída incontrolada hacia el suelo, mientras que las misiones planetarias como la Cassini tienen que reservar combustible para evitar la contaminación de un entorno que potencialmente puede llevar vidas. En el caso de Cassini, la NASA envió la nave espacial a Saturno en lugar de arriesgarse a caer en una de las lunas del planeta. Pero las misiones en el espacio profundo, como es el caso de Kepler, ni están ni cerca de la Tierra ni en entornos sensibles, lo que significa que se puede exprimir hasta la última gota de datos de la nave espacial.

 

Y mientras Kepler se acerca a su fin, su relevo, el satélite Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS) de la NASA se lanzará el 16 de abril desde Cabo Cañaveral, Florida. TESS buscará casi todo el cielo en busca de planetas fuera de nuestro sistema solar, centrándose en las estrellas más brillantes a menos de 300 años luz de distancia, y sumándose al tesoro de descubrimientos de planetas de Kepler.