Novedades

Mañana: Una 'Luna Azul' que no tiene nada de Azul.

Mañana: Una 'Luna Azul' que no tiene nada de Azul.
Si algo inusual te llegara a pasar este viernes, podrás decir que te pasó “aquella vez de la luna azul”... aunque ni siquiera fuese azul, o algo extraordinario.

El 31 de julio, segunda luna llena del mes, aparecerá una luna llena en las Américas que no se había registrado en la región desde agosto de 2012.
 

Cada mes tiene una luna llena, pero debido a que el ciclo lunar y nuestro calendario no están muy bien sincronizados que digamos, cada tres años se finaliza con dos lunas que caen en el mismo mes. Y la del 31 de julio será la segunda en un mes, y por eso se le llama “luna azul”.
 

Pero el satélite terrestre no aparecerá azul como los incautos creen. Usualmente cuando la luna toma un color azulado es por la presencia de gran cantidad de partículas de smog, o de polvo en la atmósfera, como por ejemplo durante una erupción volcánica.
 

Un ejemplo de esto ocurrió en 1883, cuando el volcán indonesio Krakatoa hizo erupción y arrojó tanta ceniza en la atmósfera que la luna tomó un tinte cerúleo o azulado, durante años, año tras año. Luego de la masiva explosión, que los científicos creen que tiene la fuerza de una bomba nuclear de 100 megatones, los escombros volcánicos causaron atardeceres rojos vibrantes y la luna pareció tener un tinte azulado.
 

El tono azul oscuro del cielo o particulares condiciones atmosféricas, también pueden afectar el color que percibimos. Cuando se acuñó la frase ‘una vez cada luna azul’, solo significaba que era algo muy poco común, según explica el Centro de Datos de la NASA en su página web.
 

La más reciente luna azul que realmente tuvo un tono azul ocurrió en Edimburgo, Escocia, en septiembre de 1950. El astrónomo Robert Wilson del Observatorio Real pudo ver el fenómeno concluyó que la luna se ponía de ese color porque la luz del satélite estaba viajando a través de un grupo de nubes que tenían partículas de humo y cenizas de un gran incendio forestal en Alberta, Canadá. Estas partículas cruzaron el Atlántico y flotaron sobre Escocia durante el evento lunar, creando un espectáculo poco usual.
 

El uso moderno de la frase se atribuye a un escritor de la revista 'Sky and Telescope' que en 1940 intentó aclarar una definición poco clara usada por el Almanaque de Granjeros de Maine. El Observatorio Naval de Estados Unidos de Washington dice que cuando una temporada tiene cuatro lunas llenas, la tercera se llama: Luna Azul.
 

Quienes atribuyen un esotérico significado a este evento seguramente estarán tratando de engañarte para obtener algún beneficio o, simplemente, habrán quedado atrapados en una fase 'animista' de la consciencia humana. La mecánica celeste nada sabe de nuestros imprecisos calendarios o del imperfecto modo en que dividimos el tiempo. Atribuír un efecto 'poderoso'o 'perturbador' a este evento celeste solo habla de su profunda ignorancia del mundo y el universo que habitan.
 

Este evento lunar se repetirá nuevamente en enero de 2018.