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Asteroides del tamaño de una casa podrían impactar la Tierra antes de lo pensado

Asteroides del tamaño de una casa podrían impactar la Tierra antes de lo pensado
La amenaza del impacto de un asteroide del tamaño de una casa, como el que cayó el pasado mes de febrero en el centro de Rusia, es mayor de la que se pensaba, según ha alertado un grupo de científicos.

La amenaza del impacto de un gran asteroide sobre la Tierra es más elevada de lo que pensamos. Así lo han manifestado un grupo de científicos en un estudio publicado por la revista Nature, en el que alertan que rocas espaciales tan grandes como una casa y de un tamaño parecido a la que explotó el pasado 15 de febrero sobre la localidad de Chelyabinsk, en el centro de Rusia, están viajando hacia la atmósfera de la Tierra con una frecuencia sorprendente, y podrían impactar en tres o cuatro décadas.

 

En concreto, ese meteorito, que medía 19 metros de ancho, golpeó la atmósfera con una energía equivalente a 500.000 toneladas de TNT, lo que dio lugar a una onda sísmica que dio dos vueltas alrededor del globo terráqueo y causó cuantiosos daños materiales además de herir a un millar de personas.

 

Lo curioso de ese meteorito es que impactó el mismo día que estaba previsto que otra roca espacial mucho más grande y peligrosa, el asteroide DA14, pasara rozando la Tierra apenas a 20.000 kilómetros, exactamente a la mitad de distancia que los satélites geoestacionarios, que circulan a 36.000 kilómetros de la Tierra. Sin embargo, a pesar de que se pensó que podría tratarse de un fragmento de la misma, luego se analizó la ausencia de relación de ambos fenómenos, ya que uno llevaba trayectoria norte-sur y el otro, sur-norte.

 

En una entrevista concedida a Qué.es, el experto en Objetos Cercanos a la Tierra y responsable de Elecnor Deimos, Miguel Belló, afirma que el problema del meteorito de Rusia era su tamaño. "Era tan pequeño, que no se detectó. El otro, que era 10 veces más grande, sí se detectó y si ése llega a impactar, habría sido como una bomba atómica". 

 

Volviendo entonces a la elevada probabilidad de que un meteorito similar vuelva a impactar sobre la Tierra, Belló afirma que los medios de observación, mucho más potentes, nos permiten ver muchos más ahora.

 

"Estos asteroides no es que se estén acercando a la Tierra, es que están en órbitas muy parecidas a las de la Tierra, son nuestros compañeros de viaje. Ahora se sabe con certeza que asteroides del tamaño de 100 metros hay alrededor de 100.000, que es un número elevado; y que de entre 10 y 100 metros, hay más de un millón, de manera que la probabilidad de choque es ligeramente más alta de lo que se estimaba hace años", explica.

 

De hecho, según este experto, hay varios tipos de asteroides y meteoritos que cada día impactan en la Tierra, aunque son tan pequeños que no tienen consecuencias. "Muchas veces son  estrellas fugaces, lágrimas de san Lorenzo, restos de cometas... Empiezan a ser peligrosos cuando miden más de 10 metros. Y de estos hay uno cada 10 meses y casi todos se quedan en la atmósfera".

 

Tanto los meteoritos como los asteroides, cuya principal diferencia radica en el tamaño -el asteroide es más grande- se componen de materiales que no formaron planetas cuando se creó el Sistema Solar. "Son materiales variados, como restos de una obra: los hay metálicos, de carbono, arenosos...", comenta este experto.


NO TODOS ESTÁN DETECTADOS

 

Más o menos cada 50 años puede caer un meteorito del tamaño del caído en Rusia, que genera una explosión en la atmósfera y que puede causar muchos daños. Sin embargo, los de 100 metros, que los hay sin detectar, preocupan mucho más.

 

"Un impacto de uno de ellos podrían generar la misma energía que una bomba atómica de 200 megatones, mucho más potente que las caídas sobre Hiroshima o Nagasaki. Afortunadamente esto sucede una vez cada varios miles de años...", comenta.

 

Luego ya los hay mucho más grandes. "Si vamos al tamaño del kilómetro, de esos aproximadamente hay apenas 1.000. Eso sí, el impacto sería como una bomba de 1.000 megatones capaz de destruir un país entero. Y los más grandes, que miden 10 kilómetros o más, son muy escasos. Hay 10 ó 20, que sepamos. Si estos chocaran contra la Tierra, serían 1.000 millones de megatones, que acabarían con la vida de este planeta. Estos ocurren cada 60 millones de años y uno como esos acabó con la vida de los dinosaurios en la Tierra".


¿ESTAMOS PREPARADOS PARA EL IMPACTO?

 

Belló recuerda que en la Tierra no solemos enterarnos del impacto de asteroides por la cantidad de vegetación existente. Sin embargo, a veces el impacto mortífero es inevitable. "Hace dos millones de años, hubo uno al sur de la Patagonia que derivó en un 'tsunami' con olas de hasta 70 metros. En 24 horas, el 'tsunami' pasó de la Patagonia a Alaska, es decir, que esto ha pasado y va a seguir pasando, y lo que hay que hacer es prepararse. No tiene por qué pasar mañana ni pasado, pero tarde o temprano nos vamos a tener que enfrentar a un asteroide que va a impactar contra la Tierra", matiza.

 

Por ello, desde Elecnor Deimos dan servicio a la Agencia Espacial Europea con el proyecto Misión Don Quijote con el que se pretenden desviar asteroides para que no impacten sobre la Tierra.

"EEUU se inclina por lanzar bombas nucleares, pero si fallase el lanzamiento -y fallan un 3%-, y si estallasen dentro de Florida, sería peor el remedio que la enfermedad... Y en caso de destruir así el asteroide, quedaría impacto de metralla...  Por eso, nuestro proyecto va destinado a desviar el asteroide por medio del impacto de una gran masa. Ese impacto generaría un cráter, que eyecta material y eso hace que se desvíe la trayectoria.

 

Nuestro objetivo es lanzar dos sondas, una sonda que llamamos Sancho, que lo que haría es detectar el cuerpo y caracterizarlo: su campo gravitatorio, su rotación, su forma, su estructura interna... y una vez que sepamos todo sobre él lanzar una segunda sonda (Hidalgo), de 500 a 1.000 kilos, que impactase sobre el asteroide, desviándolo", concluye.