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El Polvo Que Calienta Es Más Abundante en la Atmósfera Que el Polvo Que Enfría

El Polvo Que Calienta Es Más Abundante en la Atmósfera Que el Polvo Que Enfría
Dependiendo de su tamaño y otras características, algunas partículas de polvo reflejan la radiación solar y refrescan el planeta, mientras que otras retienen calor y refuerzan el efecto invernadero.

Una nueva investigación sugiere que la cantidad de partículas grandes de polvo que pasan a la atmósfera es varias veces mayor de lo supuesto previamente. Este hallazgo tiene una gran importancia por cuanto puede modificar ostensiblemente los pronósticos sobre el cambio climático futuro, debido al papel significativo que desempeña el polvo en el balance energético de la atmósfera.

El estudio también puede mejorar la precisión de los pronósticos meteorológicos, sobre todo en las regiones propensas a ser afectadas por el polvo. Estas partículas afectan a las nubes y a la lluvia, así como a la temperatura.

La nueva investigación proporciona una información innovadora y valiosa sobre la naturaleza y la distribución de los aerosoles de partículas de polvo en la atmósfera.

En este estudio, Jasper Kok, del Centro Nacional estadounidense de Investigación Atmosférica (NCAR), se centró en un tipo de partículas conocidas como polvo mineral.

Estas partículas normalmente son emitidas en procesos en los que interviene arena en movimiento.

Las partículas pueden ser tan grandes como de hasta 50 micras de diámetro medio, aproximadamente el espesor de un cabello humano.

Las partículas más pequeñas, de unas 2 micras de diámetro, permanecen en la atmósfera aproximadamente una semana, circundando gran parte del globo terráqueo y ejerciendo una influencia refrigerante al reflejar hacia el espacio luz solar.

Las partículas más grandes caen a la superficie a los pocos días. Cuanto mayor es la partícula, más tenderá a calentar la atmósfera.

Los resultados de la investigación de Kok indican que la proporción de partículas grandes respecto a las pequeñas es de 2 a 8 veces mayor que la empleada en los modelos climáticos actuales.

La mayor parte de las partículas grandes flota en la atmósfera a no más de unos 1.600 kilómetros de distancia de las regiones desérticas. Por tanto, si se ajusta su cantidad en los modelos digitales, estos podrían ofrecer proyecciones más fiables del clima futuro en regiones tales como el sudoeste de Estados Unidos y el norte de África.