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Simulaciones Tridimensionales de Supernovas

Simulaciones Tridimensionales de Supernovas
Durante el breve período de tiempo de su explosión, las supernovas pueden emitir más energía que la emitida por el Sol en toda su vida. Pueden eclipsar a toda una galaxia, y algunas de sus explosiones figuran entre las mayores de las que se tenga conocimiento, lo cual ayuda a calcular distancias a través del cosmos.

Ahora, un equipo dirigido desde la Universidad de Princeton ha encontrado una manera viable de hacer simulaciones informáticas tridimensionales de la explosión de una supernova. Esta estrategia puede conducir a nuevos conocimientos científicos.

A pesar que estas explosiones gigantescas se han observado desde tiempos históricos, sólo en décadas recientes ha sido posible imitar su acción destructiva paso a paso en los ordenadores. Tales simulaciones, incluso las más sencillas, son importantes, ya que pueden conducir a nueva información sobre el universo y ayudar a resolver enigmas pendientes.

Las simulaciones de esta clase a menudo han sido rudimentarias, sobre todo al principio. Pero con las nuevas simulaciones en 3-D, como las realizadas en esta reciente investigación dirigida por el astrofísico Adam Burrows de la Universidad de Princeton, se está alcanzando un notable grado de sofisticación. Estas simulaciones se basan en la idea de que la estrella que se colapsa no es esférica, sino asimétrica, y se ve afectada por una serie de inestabilidades de la materia en torno a su núcleo.

Estas nuevas simulaciones representan un gran salto en el conocimiento científico sobre esas colosales explosiones estelares. "En principio, si se pudiera viajar al centro de una supernova, esto es lo que se podría ver", señala Burrows.

El equipo, integrado por Burrows y Jason Nordhaus, de la Universidad de Princeton, y por Ann Almgren y John Bell del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en California, ha desarrollado simulaciones que están comenzando a coincidir de manera razonablemente exacta con las supernovas reales observadas por los astrónomos.

En el pasado, las explosiones simuladas se representaban en una y dos dimensiones y, usualmente, daban resultados muy pobres. El equipo de Burrows se ha valido de los mismos principios básicos, pero ha utilizado supercomputadoras que son muchas veces más potentes que las usadas en simulaciones anteriores, posibilitando de este modo una representación en tres dimensiones que ha permitido expresar varias inestabilidades multidimensionales.