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Astrología: La Emergencia Mercuriana en la Caída de la Luna.

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Con la aparición de las nuevas tecnologías informáticas en las aulas escolares el debate de los temas educativos se encuentra a la orden del día. Podría pensarse que estos debates rondan la problemática gremial docente de exigir mejoras sustantivas en sus condiciones laborales y de salarios, ya que se tiene la fantasía de que simplemente se ha cambiado la vieja pizarra y la tiza por pantallas individuales muy complejas que solo acarrearán más problemas a los maestros en el control de la disciplina entre los alumnos, pero eso sería tener una visión demasiado ingenua del asunto. Es el modo en que los individuos adquieren el conocimiento lo que está en juego, y eso es un tema muy grave pues todo el sistema educativo históricamente edificado hasta ahora comienza a venirse abajo.
Alejandro Fau | Astrología: La Emergencia Mercuriana en la Caída de la Luna.

La vida es una aventura, y como tal debiéramos tomarla. Desgraciadamente se nos ha instalado socialmente todo un cúmulo de deberes, obligaciones y “deber seres” que tornan ésto casi como de realización imposible. Nos acostumbramos ya desde muy temprana edad a cumplir con cosas que no nos son propias, tan solo para agradar a un otro o a un conjunto socio-cultural preexistente. Cierto es que no se puede ser, primeramente, sin obtener el reconocimiento de un otro que valide nuestro propio existir ante nosotros mismos. Este reconocimiento lo incorporamos pues, más luego, como un mecanismo repetitivo del propio existir y terminamos formándonos, construyéndonos, a imagen y semejanza de ese otro en un equivocado concepto del ser nosotros mismos. Nos parecemos más a nuestros padres debido a esta construcción consciente/inconsciente que por una constitución estructuralmente genética. Cercenamos así tempranamente muchas de nuestras cualidades y posibilidades de desarrollo que las más de las veces permanecen latentes y ocultas en nuestro interior sin poder manifestarlas nunca a lo largo de nuestras vidas, y que harían una significativa diferencia en tanto creatividad y adaptación al medio en nuestra evolución como especie autoconsciente. Estamos, pues, sujetos a esta tiranía cultural que podría llevarnos incluso a la extinción de extremarse. Reflexionen sobre lo que han hecho en sus vidas y sus causas. ¿Lo han hecho realmente por propia iniciativa y deseo, o solo por satisfacer a la mirada de un otro? Esto incluye tanto a la elección de la carrera profesional como a la construcción de nuestras redes vinculares, los bienes que hemos adquirido, los lugares a donde hemos ido y todo aquello que de algún modo hemos elegido hacer. Despejen luego aquellas cosas que efectivamente no les corresponden genuinamente y vean lo que ha quedado. Si han realizado el ejercicio con verdadera sinceridad se darán cuenta de que lo obtenido se trata de un magro resultado, y que se corresponde, precisamente, con aquellas cosas que denominamos como “pequeñas locuras” o transgresiones a lo que nos ha impuesto de algún modo nuestro medio social o familiar, algunos hobbys o aquellas actividades que nos han hecho creer que no revisten ninguna importancia y que no merecen siquiera nuestra atención; pero que si meditamos profundamente en ellas son justamente aquellas las que han hecho que nuestra vida valiera realmente la pena.

ezquizoLa identificación y el reconocimiento del otro es esencial para la estructuración primaria de la personalidad del individuo, sin ella no llegaría nunca a saber quién es. Pero este mecanismo básico de auto-reconocimiento se transforma en un problema para nuestra psique cuando es sostenido en el tiempo de un modo indefinido, ya que en lugar de individuarnos hace que tendamos a replicar una estructura y un tipo de personalidad que no nos es propia, sino ajena. Se tiende compulsivamente a actuar para satisfacción de un otro y no para expresarse genuinamente a uno mismo, restando posibilidades de evolución consciente tanto a sí mismo como al resto de la especie. Es este un mecanismo Lunar que tiende a la repetición de una acción por el simple hecho de haber sido exitoso en un inicio. Así pues, el individuo adquiere valores que no le son propios como si lo fueran, asume actitudes y accionares como válidos ética y moralmente a escala universal solo por la incesante repetición de éstos por otros en el entorno en el que habita. Se le llama a ésto “marco cultural” en que se desenvuelve el individuo. Este marco abarca tanto a los valores, juicios y prejuicios familiares como a los nacionales y religiosos en un círculo más amplio, elementos que van formado su psiquismo configurando aquello que dimos en llamar la “persona” (del griego: “personae: aquello a través de lo cual se resuena”, nombre de un tipo de máscara utilizada en el antiguo teatro griego para amplificar la voz), una envoltura rígida prototipizada que recubre al verdadero ser interno que somos, o el molde en que la sociedad nos encaja o busca hacerlo, para que sea aún más claro, con el único fin de aprovecharse funcionalmente de nosotros y de perpetuarse a sí misma. Esto de ningún modo constituye un juicio de valor ya que es principio básico de supervivencia, sino solo una descripción de cómo opera este lunar mecanismo en el nivel del inconsciente tanto personal como social-colectivo. Es lo que en el terreno de las actuales corrientes psicológicas se reconoce como los “mandatos” inconscientes que condicionan el accionar del individuo y de los que intenta liberarlo solo si son de orden familiar, porque intenta adaptarlo compulsivamente a ellos si son de un orden social, ya que es el único modo de encuadrarlo en lo que considera como “normal”, poniendo de manifiesto su esquizofrénica visión de lo que considera sanidad mental.

teleniñoA nadie escapa la alta capacidad de imitación que tienen los niños y cómo por medio de esta replicación de las acciones externas busca éste el reconocimiento de los otros, aún no pudiendo discriminar el contexto en que estas acciones se han llevado a cabo y cómo lo mismo sucede con las palabras, frases y pensamientos expresados por los modelos aquellos de lo que cree debe llegar a ser. Casi nunca se permite el poder expresar lo que genuinamente percibe de su mundo sentimental interior ante la posibilidad de ser reprimido o de desagradar a esos mismos modelos, ya que de suceder, como muchas veces pasa por otra parte, se lo tacharía de “malo”, poco amoroso, desagradable o, si ya es un poco mayor, definitivamente como de antisocial tras haber atravesado ya esa circunstancia anteriormente. En ningún momento se lo ha reconocido como a un ser “genuino” y diferente, mucho menos se ha fomentado esa actitud en él, y simplemente se lo ha considerado como no-funcional al esquema socio-cultural en que ha nacido y se ha buscado condenarlo rechazándolo si es que no puede adaptarse a ese marco preexistente. Con el correr del tiempo estos afloramientos de lo genuino interno se van espaciando cada vez más hasta su casi por completa desaparición, y es así como el que debiera ser un individuo totalmente original que debiera aportar una mejora evolutiva en términos sociales, termina siendo una copia de un prototipo propuesto históricamente por su marco externo y pasa a ser lo que llamamos habitualmente una “persona común”. Obviamente que este modelo estandarizado se desarrolla con algunas variantes debido al grado de estratificación inconsciente en que están constituidas nuestras sociedades, hay quienes son formados como simples trabajadores manuales, burócratas y líderes dependiendo del estrato socio-cultural en que han nacido. Pero todos siguen el mismo esquema de perpetuación del mismo estado de las cosas globales. Es un esquema que puede ser bien visibilizado en estructuras naturales del reino animal y que han sido perpetuados durante millones de años en aquellas especies “sociales” bien conocidas, por ejemplo las hormigas, termitas, abejas, etc., y por lo cual no podríamos hablar en absoluto de una pauta evolutiva en el plano de la organización social. A lo sumo puede hablarse de una ampliación, ya que se han generado nuevos estratos en donde encajar a aquellos individuos que escapan de algún modo a esta distribución del trabajo en la comunidad y de la que muy pocos logran salir salvo cuando pueden ser re-adaptados al orden imperante (p.e. los artistas, convictos, enfermos mentales, etc.).

adoctrinamientoEstos modos de fijación de mandatos socio-culturales y sus dinámicas se instalan en el inconsciente individual desde el momento mismo en que comenzamos a intercambiar con nuestro entorno, y nos comienzan a configurar como elementos funcionales a determinado lugar que la sociedad nos tiene reservado en el futuro. Forma parte de la pulsión Lunar que actúa como agente de la supervivencia comunitaria emanando desde las entrañas mismas del inconsciente colectivo, y que tendemos a replicar como algo natural desde nuestra consciencia, perfeccionándolo, mientras permanecemos velados por todo un cúmulo de creencias instaladas en nuestro propio inconsciente individual que nos mantienen dormidos. Cosas erróneamente catalogadas como de un orden filosófico, producto de la reflexión auto-consciente de la especie nos decimos pomposamente, como la religión (y su arquitectura verticalista y dogmática), el patriotismo (ídem) y el sentimiento de clase (ídem), conforman gran parte de ésta bruma tranquilizadora que justifica y evita el horror por lo nuevo y la incertidumbre del futuro que nos produce la propia existencia como seres individuales conscientes, creativos, únicos y libres. En un plano llano diremos que son aquellas cosas que conforman sustancialmente el opio que nos mantiene adormecidos e incapaces de reaccionar y accionar de un modo verdaderamente novedoso como especie y que nos distinga en lo efectivo del resto de los mamíferos más allá del mero desarrollo de tecnologías que funcionen como una ortopedia en aquellas cosas que ya hacíamos naturalmente, y que por ella hemos ido abandonando, atrofiándonos. Basta ver el desarrollo de nuestros sistemas educativos para darse cuenta de ello. Los supuestos avances en ésta área no son más que cada vez más perfeccionados instrumentos de hacer siempre lo mismo: imponernos un dogma funcional a la dinámica económica existente en el conjunto. No nos impulsa ni nos enseña a aprender aquello que queramos, nos dice “qué” debemos aprender, “cómo” debemos hacerlo, “cuándo” y en “cuánto” tiempo. En modo alguno tiene en cuenta lo individual, la particular capacidad y aptitud y, mucho menos, el propio deseo. Nos uniforma, nos transforma en un producto industrial más y a lo sumo, ya en el nivel universitario, nos permite decidir qué tipo de producto de un muy acotado menú queremos ser, pero siempre cosificándonos. Paradójicamente, en lugar de ayudar a que nos asumamos como humanos nos deshumaniza mientras vocifera que está haciendo de nosotros verdaderos hombres y mujeres de bien (!?).

legoRomper con esta pauta de comportamiento social-lunar es un ejercicio que solo puede ser realizado de una manera consciente a través de ejercitarlo primeramente a niveles individuales para que luego puedan ser replicados a una escala social-comunitaria. Pese a que a primera vista no es algo que pueda hacerse fácilmente debido a la enorme cantidad de intereses en juego, es algo que ya se está produciendo de un modo invisible. De no haber sido por la invisibilidad en su desarrollo ésta no hubiese tenido ninguna posibilidad de víabilizarse. A una escala global, el alto impacto que ha producido la Internet en nuestra sociedad del Siglo XXI es contundente. La posibilidad de intercambiar conocimiento y de comunicarse fluídamente entre individuos muy distantes geográficamente entre sí, ha generado un salto cualitativo en muchas más mentes de lo esperado. Desde el punto de vista puramente astrológico podríamos decir que ha comenzado a desarrollarse un estadio conciente del nivel mercuriano en la mente global, su siguiente escalón de desarrollo luego del lunar. La posibilidad de éste desde la antigua visión lunar de la consciencia solo se resumía al intercambio de diversos elementos que garantizaban el sostenimiento del modelo existente y pre-pautado a nivel de lo económico-social, simples mercaderías, que se aglutinó primero en lo que dimos en llamar “el mercantilismo” y que evolucionó luego en “el capitalismo” que hoy domina, y que tenían una incidencia significativa solo en el dominio de los niveles físicos de los individuos. En los niveles más sutiles se transformó simplemente en información que se distribuyó de igual modo que se hacía con la materia, como un producto más para ser consumido,  y se la aprovechó de modo que pudiera optimizar el viejo modelo económico-social para que éste pudiera dar mayores beneficios materiales, por ejemplo en la producción de una mano de obra aún más especializada que impondría “nuevos” contenidos en los sistemas educativos de orden formal dando así un mayor impulso a la implantación de nuevas tecnologías que garantizaran un mayor control de lo social. Control, control, control, una típica reacción Lunar ante la presencia de cualquier tipo de energía transformadora.

ojosQuizá no asociamos inicialmente a Mercurio como una poderosa energía revolucionaria pero visto desde el plano de la Luna sin ninguna duda esto es así, y profundamente transformadora además. En muchos textos de la Astrología Esotérica se plantea como al pasar y sin entrar en más detalles el que Urano se corresponde con una octava superior de la energía de Mercurio, quizá por estar más enfocados en los aspectos espirituales del Ser que a otras temáticas menos relevantes en la época en que fueron escritos, pero esta asociación es clave y más obviamente evidente si hablamos en términos de lo que se define como Psicología Esotérica y su implicancia, aunque poco y mal se ha escrito sobre ella. A nivel sociológico esto reviste una singular importancia. Si miramos de un modo desapegado el fenómeno de transformación social acelerado al que asistimos en las últimas dos décadas vemos como la irrupción de lo mercuriano salta inmediatamente a la vista. El gran peso de los temas educativos subyace en el fondo de cada reclamo social y del impulso de las políticas gubernamentales que intentan desarrollar la vida económica de los ciudadanos y de la sociedad toda. A nadie mínimamente versado en astrología le cabe duda de que si decimos democratización estamos hablando de Mercurio, ya que democratizar implica en sí mismo abarcar e incluir diversidad. Si a ésto sumamos que quienes impulsan efectivamente el cambio y la innovación en términos sociales, sobre todo últimamente, son los más jóvenes, los estudiantes, la presencia de la energía mercuriana se vuelve cada vez más evidente; y si aún sumamos a ésto que sus modos de aglutinamiento, elaboración y difusión de propuestas, coordinación de acciones y metodologías de lucha están basados, propiciados e impulsados por modernas tecnologías telecomunicacionales, tendremos un panorama casi completo de ésta energía impregnándolo todo. Nadie duda que el próximo paso en esta revolución sociocultural a la que asistimos provendrá del modo en que desarrollemos nuestra mente y a los nuevos modos de adquisición de conocimientos que ya de un modo más que incipiente trascienden la demostrada ineficacia de la verticalidad unidireccional de un arriba hacia abajo, modalidad más acorde para la imposición de una doctrina como se ha hecho hasta ahora en nuestros sistemas educativos formales que para una verdadera educación del pensar por sí mismo, que es lo que ahora se reclama y nos hace tanta falta para sobrevivir en este mundo aceleradamente cambiante.

teletelePomposamente se definió al Siglo XX apenas mediado éste como la “Era de las Telecomunicaciones” debido al gran impacto logrado por la tecnología de satélites espaciales que posibilitaron de un modo efectivo las comunicaciones telefónicas intercontinentales, aunque los teléfonos eran aún caros, muy escasos y no muy masivos que digamos, pero en mayor medida en celebración de la masificación y expansión del alcance efectivo de la radio y de la televisión, que ya sí se habían masificado. Creo que debió habérselo titulado en ese entonces, a fin de sincerarnos, solo como la “Era de la Telemanipulación o del Telecontrol”, ya que esos son medios unidireccionales y la comunicación siempre involucra a dos o más emisores/receptores y no solo receptores, pues la interactividad es un algo inherente a la comunicación y eso es algo que solo recién fue posible con la enorme difusión de la Internet en los inicios de éste Siglo XXI en que vivimos. Cualquiera que se detenga por un instante a observar con detenimiento el cambio en las conciencias y el impacto socio-político que éste hecho ha generado no puede más que sorprenderse. Mientras que anteriormente el efecto producido por los supuestos sistemas educativos, la prensa escrita, la radio y la televisión podían direccionar y manipular a su antojo el deseo y supuestas necesidades de los ciudadanos imponiendo contenidos y todo un cúmulo de “deberes ser” en su inconsciente promoviendo una hegemonía del pensamiento que garantizaba la perpetuación del mismo estado de las cosas sin discusión, la internet ha conformado un panorama completamente diferente generando y promoviendo un sinnúmero de otras visiones y disidencias producto del libre intercambio de ideas y la sinergia que por ello se genera en los niveles más sutiles de los individuos, logrando impactar de manera contundente en lo físico y que reclama también un nuevo tipo de distribución material de las riquezas. El simple acceso a la información no dirigida y previamente manipulada por los habituales y monopolizados canales de información ha permitido que la visión del mundo no sea ya hegemónica y ha despertado una visión crítica de la realidad que antes no existía. Las masivas movilizaciones a nivel global reclamando por derechos vulnerados y por una verdadera educación gratuita y de calidad dan sobrada cuenta de ello.

tecPasar de la verticalidad propiciadora de la imposición de ideas a la horizontalidad de generación de las mismas ha obrado de despertador de la incipiente consciencia social. Para decirlo de otro modo, para los agentes del poder mundial todo marcha sobre ruedas mientras los intercambios son solo materiales, ya que por medio de la manipulación y distracción de las mentes de la mayoría podrían seguir prosperando indefinidamente motivando y recortando los intereses de los ciudadanos solo al consumo cultural que pueden proveerle televisivamente los deportes profesionales, la exhibición de enormes mamas y glúteos siliconados, y las nuevas ofertas de juguetes tecnológicos de evasión que podrán comprarse si trabajan mucho y esclavamente como hasta ahora; pero si la gente comienza a intercambiar ideas, a pensar y educarse por sí misma, sobrevienen inevitablemente para ellos un sinnúmero de problemas. Bernard Shaw había entrevisto esto de algún modo cuando dijo: «Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos manzanas, entonces tanto tú como yo seguimos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tenemos dos ideas.», su profundo materialismo no le permitió darse cuenta que las ideas cuando se juntan no se suman, geométricamente se multiplican, y es una suerte para todos nosotros que ésto fuese así ya que si los monopolizadores del poder lo hubiesen sabido antes, hoy la internet no existiría. Tenemos las herramientas y velozmente vamos despertando, pero la batalla por el futuro recién esta comenzado y será salvaje y muy dura, está por completo en nuestras propias mentes y manos el poder llevarla hacia la victoria.

1 Comentarios

marta (7.Dic.2011 @ 04:36 gmt) dijo,
Hola Alejandro.
OK, soy docente y hago lo que dices que hay que hacer. Y mi formación es una locura.
No puedo resistir el enlazarte un blog que escribí en una vomitada mercurial desesperada el 2009 y 2010. Ya se me pasó. Ahora escribo un blog sobre el I Ching, y tengo para rato. Hace 21 años que enseño Geografía en un colegio secundario, y las he pasado muy duras hasta que entró la nueva generación de docentes. Hay esperanzas con ellos. Me voy más tranquila.
Acá va: http://educautonomia.blogspot.com/
Sólo para que te sientas acompañado, es duro innovar en las escuelas.
Acuerdo con tus artículos de astrología y educación, espero que entre tus lectores haya muchos docentes en actividad.
Un saludo