Artículos

Astrología Mundana: USA-dos... El Imperio de la pobreza.

Autor:

235 años atrás nacía la que quiso ser el ejemplo de la Nación Moderna e Ideal. Un lugar en donde la libertad, el libre comercio y el absoluto respeto por las garantías individuales se alzaron como bandera para imponerse, por la fuerza si fuese necesario, por encima de los gobiernos de todos los pueblos de la Tierra. Hoy, el gran baluarte de la riqueza y la prosperidad de occidente, amenazó no solo con declararse en la quiebra económica como nación, sino declarar la quiebra económica y moral del mundo con tal de salvar su pellejo.
Alejandro Fau | Astrología Mundana: USA-dos... El Imperio de la pobreza.

“...nuestros padres fundaron una nación nueva en este continente, una nación que nació libre y santificada por la convicción de que todos los hombres nacemos iguales. Nos encontramos hoy sumidos en una terrible guerra civil, que decidirá si este pueblo y todos los demás, nacidos con los mismos ideales, pueden o no sobrevivir. (…) Prometamos aquí, solemnemente, que los muertos no habrán caído en vano, y que con la ayuda de Dios esta nación llegará a obtener una renovación de libertad, y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no se borrará de la tierra.”

“Discurso inaugural del Gettysburg Memorial”, Abraham Lincoln 19-11-1863


Estas palabras de un presidente estadounidense ya muerto y enterrado, como aquellos a quien pretendía homenajear con su discurso, podrían muy bien haber sido dichas por el actual presidente Barak Obama hace apenas unos pocos días cuando con una parsimoniosa tranquilidad, pero con gesto visiblemente desencajado, solicitaba al partido de la oposición (el Partido Republicano) que aprobaran la elevación del techo de endeudamiento de la nación para evitar caer en la cesación de pago de la deuda, si solo cambiamos en el texto la palabra “guerra” por la de “crisis”. Lo cierto es que los Estados Unidos de Norteamérica necesita que la Reserva Federal, una entidad formada por bancos privados que cumplen con la misma función que un Banco Central Público en cualquier otro país (emitir el dinero), le preste los fondos necesarios para poder pagar los vencimientos de su monumental deuda pública, que es ni más ni menos que la más grande del planeta. Esta deuda asciende a la inconcebible suma de 14,3 billones (millones de millones) de dólares. Inconcebible porque para expresarla numéricamente debiéramos agregar doce ceros al entero anteriormente enunciado (14.300.000.000.000) y que equivalen casi a todo lo que la economía estadounidense produce en un año, el 99% del producto bruto interno (PBI) para ser exactos. Eso quiere decir que para pagarla los norteamericanos debieran trabajar al mismo ritmo que hasta ahora sin gastar un solo centavo en nada, ni comida, durante un año entero. Algo imposible de hacer por cierto, ya que la enorme mayoría de la población se moriría y, de hecho, la nación en sí misma desaparecería. Por supuesto que el partido de oposición, muy lejos de mostrarse solidario en la crisis, exige a cambio que se tomen una serie de medidas que le resultan muy convenientes. Entre ellas un brutal recorte de la ayuda social que se brinda a la población, el congelamiento y la reducción de los salarios y jubilaciones, la suba generalizada de impuestos al ciudadano común y la reducción del impuesto a los más ricos para garantizar así con ello los futuros pagos a esos mismos bancos de quién muchos de ellos son accionistas además de sus políticos representantes. Si así no lo hicieran, el actual gobierno y el mundo todo pagaría las consecuencias, porque se precipitaría en el caos la economía global del planeta. Lo que no dicen es que si ellos lo aprueban, así sin más, también sucedería eso solo que ellos no habrían ganado nada con esto de tratar de patear hacia adelante el problema con el fin de posponer el colapso final de este modelo de capitalismo mientras a alguien se le ocurre otro igual de rentable que lo reemplace.

Natal-USASi miramos con atención la matriz natal de este ser de vida virtual que es los EE.UU., inmediatamente podemos identificar varias cosas que no necesitamos que nadie nos explique. Por ejemplo su Asc. en Sagitario que refleja, con su expansionismo, su carácter marcadamente Imperial; su Plutón en Capricornio en Casa II que se expresa en el que su principal recurso provenga de su contundente poder hegemónico sobre el comercio exterior (por la oposición con Mercurio en Casa VIII); el Saturno en Libra (regente de su Casa II además de estar en cuadratura al Sol en VIII) que se muestra como ideal de justicia entre la comunidad de las naciones y le justifica su rol de “gendarme planetario” que es a la vez garante y carcelero de todos; de ese Urano en Géminis en Casa VII, que lo lleva a asociarse con cuanto loco suelto encuentre por ahí y que luego imprevisiblemente se le vuelve en contra por un lado, o que se arrogue el derecho de no respetar acuerdos con sus asociados por el otro; o la conjunción Júpiter-Venus en Cáncer también en Casa VII que hace que su expansiva economía sea producto de sus asociados más que lo aportado por ellos mismos; o su Luna en Acuario en Casa III que los hace definirse a sí mismos como “librepensadores” no comprometidos y capaces de creer literalmente cualquier cosa por más descabellada que parezca; a su Quirón en Aries en Casa IV (cuadratura Sol en VIII) que hace que no dude en herir compulsivamente a su población enviándolos a la guerra, vulnerando sus derechos o sumirlos en el dolor de la indigencia, en nombre de razones oscuras o poco claras por medio de una consciente manipulación patriotera (patotera, diría yo). Pero si nos detenemos en algunos puntos más que significativos por la actual coyuntura, lo que vemos más que sorprendernos puede llegar, quizá, a aterrorizarnos. La gran nación del norte se encuentra ahora atravesando la instancia del retorno de Saturno, y el próximo ingreso de Plutón en su Casa II (para principios de 2013) cuyas consecuencias pueden traspasar sus fronteras nacionales y afectarnos a todos como conjunto. Del retorno de su Saturno podemos destacar el supuesto asesinato de Bin Laden, tratando de mostrar su capacidad de hacer justicia “definitiva” aunque no muy limpia que digamos, y por otro esta circunstancia actual en que debe mostrarse restrictivo para con su propio pueblo a costa de disminuirles la ingesta de dulces, hamburguesas y cualquier otra cosa que considere superfluas como, por ejemplo, sus salarios y jubilaciones, su asistencia sanitaria, etc., etc., etc., (su Revolución Saturnina tiene Asc. a 3° de Aries y pasa por su casa IV) a fin de sostener su imagen pública internacional, pues su actual Revolución Solar (con Asc. a 26° 22' de Virgo) tiene a su ascendente en conjunción partíl al medio-cielo natal.

Crash-1929La actual crisis económica mundial es culpa de los mismos bancos de siempre que la generaron, y de su fantasía de que puede hacerse más dinero real solo con dinero virtual y no con la producción de algo que sustente la existencia de ese mismo dinero volviéndolo más sólido y realmente apreciable. Esta fantasía proviene de la anterior gran crisis económica mundial desatada a fines de la década del 20 e inicios de la del 30 del siglo XX, de la que logró salirse con el generalizado abandono del “patrón oro” que sustentaba las monedas internacionales, incluso al dólar, cambiándolo por el sustento de la inmaterial “confianza”. ¿Aboliremos la “confianza” ahora y la reemplazaremos por... qué cosa? Aquella crisis económica se había desatado inicialmente en los Estados Unidos de Norteamérica y también debido a la especulación bursátil. Habían caído en ella como consecuencia de reconvertir gran parte de su monumental industria militar de producción en serie a la producción de bienes de consumo civil y masivo, que colocaban en su creciente mercado interno que estaba muy favorecido en su prosperidad por la propia posición internacional dominante norteamericana en lo económico, ya que también era el principal acreedor de los países que lo tuvieron como principal proveedor de insumos militares durante la Primera Guerra Mundial, o sea todos los participantes, y a los que seguían abasteciendo de insumos básicos necesarios para su supervivencia. Sus propios bancos vieron cómo se capitalizaban estas industrias y decidieron ganar dinero con ello, con lo que comenzaron a comprar acciones de un modo tan masivo que ganaron increíbles fortunas y tentaron incluso a los ciudadanos de a pié a hacerlo también. Para ello ofrecieron la compra de acciones a crédito a éstos, solo con la obligación de depositar el 10% del valor nominal de las que compraban para hacerse totalmente de ellas. Esta compra compulsiva provocaba que el precio subiera vertiginosamente por la gran demanda y se desató la fiebre del ganar dinero fácil y velozmente sin hacer absolutamente nada. Cuando esta burbuja estalló arrasó no solo la economía norteamericana sino a la de la mayor parte del planeta, pues las economías extranjeras recibían como garantía esos valores a cambio de sus materias primas y otras exportaciones industriales. Fue un desastre en que perdieron todos salvo los bancos, pues ellos prestaron, con elevado interés, el dinero necesario para que la economía no cayera en el abismo sin fondo de la quiebra estatal sino salvaban a esos mismos bancos que la habían creado, igual que ahora.

new DealLa solución política de entonces fue la de mirar al costado, rescatar a los grandes bancos a costa de los pequeños, y esperar sin hacer nada, pues el Partido Republicano opinaba, en propias palabras del republicano presidente Hoover, que la prosperidad estaba a la vuelta de la esquina y ello sucedería en cualquier momento. Obviamente debió esperarse a las elecciones en que, más obviamente aún, ganaron los Demócratas que fueron los que implementando el New Deal de la mano de F. D. Roosevelt protegieron a la población, naciendo así la asistencia social (hasta allí un algo inexistente en el país del individualismo) y lograron reactivar la capacidad de consumo del ciudadano que fue esencial para que la economía se pusiera en marcha. Pese a todo la cosa no fue veloz en la recuperación y la proliferación de los pensamientos totalitarios desencadenados como reacción a la crisis que cundieron por todo el mundo a causa de la debacle, por ejemplo llevaron al poder al nazismo en Alemania por aquella época, y les dieron la pauta de lo que debía hacerse para salvar el futuro: Incentivarlos. Los bancos salieron a fogonear sus negocios e influencias en Europa para lograr poner en marcha la exportación abasteciendo de créditos a las economías continentales para inflar sus patrioterismos y desembocar con su accionar, finalmente diez años después, en la II Guerra Mundial recreando así la gran industria económica de la guerra instalándola definitivamente como motor de nuestro sistema económico globalizado, tan solo con el objetivo de rescatar y ampliar aún más a la Disneylandia fabuladora que tenemos ahora e impulsar el gran sueño americano y su individualismo fragmentador sin fin que esgrime aún como bandera. El esquema económico actual es similar, solo que eligieron para precipitar en la quiebra a la nación al partido opositor.

Nueva CrisisA nadie con apenas un poco de visión en perspectiva escapa que esta crisis era inevitable desde hace por lo menos una década. En las últimas elecciones presidenciales se procuró buscar figuras dentro del partido republicano lo suficientemente patéticas para garantizar el dejar en manos de los Demócratas el gobierno que la enfrentaría, pues el llevarla adelante por ellos mismos hubiera fragmentado innecesariamente a su desgastada fuerza política. Hacerlo de éste modo en cambio les garantizaría el retorno una vez más al poder con el masivo apoyo popular que clamaría por decisiones fuertes y contundentes para sortear la crisis haciendo el negocio si se quiere más redondo, pues justificaría cualquier acción que ellos tomaran. Tampoco debemos olvidar que el año entrante habrá nuevas elecciones presidenciales en EE.UU. y que el actual presidente Obama irá por su reelección y que deben destruir por cualquier medio su imagen pública, forzando el que sea él quien tome las medidas más anti-populares en lo inmediato, destruyendo la asistencia social como pretenden ahora, para poder lograrlo. Resuelvan lo que resuelvan finalmente es algo anecdótico, el gran perjudicado será nuevamente la población norteamericana en su conjunto de todos modos, ya que es ella la que posee la mayor parte de los bonos de la deuda pública. Quizá alguno ingenuamente podría llegar a pensar que es una locura y que probablemente se precipiten velozmente hacia una guerra civil interna que vuelva a dividir nuevamente a la nación y la lleve al quiebre social y moral aparte del económico, con gente saliendo a la calle masivamente protestando indignada por la eliminación de sus derechos, pero eso no tiene ninguna posibilidad de suceder. El pueblo norteamericano está habituado a ello y forma parte de su cultura el que cada uno es responsable por sí mismo y que el gobierno no está obligado a ayudarlo en su subsistencia, y que si lo hace, es algo vergonzoso. No son latinos, no tienen una cultura igualitaria, socialmente solidaria o de lucha por los derechos de todos. Los más afectados, sí, serán los inmigrantes ya que serán quienes primero pierdan sus empleos, y el norteamericano medio aprobará con orgullo que eso sea así, luego serán las otras minorías quienes caigan y será igualmente aplaudido, pero cuando ellos caigan no aplaudirán, solo mirarán hacia el costado y temerosos se volverán aún más obsecuentes y serviles para evitar perder el empleo ellos mismos. Son verdaderamente una sociedad domesticada por el mercado.

economíaPero hay algo muy importante que debemos aclarar. Es, en lo real, imposible que los EE.UU. pueda entrar en quiebra. Su moneda nacional es el parámetro con que se mide la riqueza en el mundo, y puede emitir cuanta moneda se le antoje y cuando se le antoje como cualquier país del mundo. Su problema real es la política económica interna y el modo en que distribuye su propia riqueza. Para evitar declarar una cesación de pagos en su deuda debido a un techo de endeudamiento previamente acordado internamente puede emitir más moneda, y lo único que haría es depreciar su moneda elevando su índice de “inflación” por la necesidad de emitir más billetes para solucionar su problema interno. Nuestro problema, el de los países extranjeros, es que nuestras reservas monetarias (las que se miden en dólares) se depreciarían volviéndonos a todos más pobres en nuestros ahorros y afectaría el comercio internacional, ya que el dólar es la moneda parámetro en que estas operaciones se realizan. Esto no tiene posibilidad de suceder ni en los sueños más delirantes, por un acuerdo internacional, y nuestro problema real es otro y es el modo en que intentará recuperar su economía luego del acuerdo político interno en elevar el techo de su deuda. El petróleo y la minería son sus recursos más importantes (tiene Plutón en II) y la guerra es su herramienta favorita para consumirlos al tiempo que conseguirlos. Lo cierto es que la paz del mundo peligra por su causa, ya sea por la necesidad de seguir expoliando brutalmente a otras naciones con el fin de sostener el crecimiento de su economía interna, generando y alimentando nuevos conflictos ajenos como hasta ahora, o entrando formalmente ellos mismos en una guerra junto con sus aliados europeos en la desgracia económica en contra de algún nuevo “Hitler” inventado, ya sea éste de medio oriente o sudamericano, a quien saquear para poder recuperarse y salvar su arcaico modelo del mundo. Pero yo miraría con mucha atención el arribo de esa instancia del fin del ciclo Plutoniano que sucederá dentro de 11 años (en Febrero de 2022) lo que puede parecernos a nosotros mucho tiempo, pero en términos históricos es algo que está a la vuelta de la esquina, y que marcará de un modo definitivo el fin de una era en sus recursos. Proceso que comenzará a hacerse efectivo cuando el señor de los infiernos ingrese en su Casa II en los inicios de 2013.

represorQuizá debamos comenzar a pensar en cambiar el respaldo aceptado internacionalmente como soporte y parámetro de valor de las monedas nacionales, y dejar que sean los EE.UU. quien lidie con su problema inflacionario como cualquier hijo de vecino y se asuma como lo que en verdad es, el país con mayor desigualdad social del planeta. Es éste un momento muy particular en su historia, ya que debe transcender su idea de ser la “Regla” con la cual se mide el mundo (por su Saturno en Casa X) para asumir una imagen  de “Responsabilidad Social”. Para ello es hora de que se asuma como un país verdaderamente adulto y abandone la fantasía de seguir jugando a ser el papá arbitrario y represor como hasta ahora, un caprichoso niño a quién los zapatos del Padre le quedan aún demasiado grandes. El retorno de Saturno está poniendo ésto en juego ahora mismo y sin dudas presentará ante los ojos del mundo un límite claro como ya lo viene haciendo. La pretensión de una moneda única para limar las asimetrías entre los países está demostrando su fracaso en Europa día a día y amenaza con la desintegración de la Unión Europea para evitar la quiebra económica continental y no podrá apoyarse en ella. El crecimiento sostenido de bloques económicos externos con gran peso planetario, impensados hasta hace un par de décadas, como China, India y Sudamérica, están cambiando visiblemente el centro de gravedad de la economía del mundo, y si bien China es el mayor acreedor exterior de los EE.UU. esta no puede seguir sosteniendo la economía interna norteamericana durante mucho tiempo más sin comenzar a exigir medidas que afecten profundamente al “gran sueño americano”. Por otro lado el crecimiento del pensamiento Totalitario en manos de la ultra-derecha está adquiriendo mayor presencia en la política internacional, como podemos ver el los telediarios de un modo ya habitual, configurando un escenario ya conocido y con las previsibles consecuencias en el mediano plazo como ha sucedido ya a fines de los '30. Son tiempos oscuros a nivel global, aunque nos brindan una extraordinaria oportunidad. La de apelar verdaderamente a nuestra sensible creatividad para encontrar soluciones duraderas que contemplen a todos evitando nuevas luchas de poder, y así demostrar que estamos a la altura de las circunstancias como una humanidad integrada. El papel que juegue las Naciones Unidas es crucial en estas circunstancias y se deben garantizar los acuerdos y decisiones que allí se tomen. Aunque, a ojos vista, pensar en ello es solo una utopía que mientras tanto nos permita dormirnos con algo de esperanza de que alguna vez sea posible.