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Astrología de la Crueldad (7): El Saber vs El Mercado

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Cualquiera puede ver cómo día a día la opinión en favor de la astrología como instrumento de auto-conocimiento, previsión económica-social y estratégica orientación política crece socialmente por un lado, y por el otro vemos que lo que se consume masivamente sobre ella tiene menos profundidad que un plato para sushi. Esta triste realidad es un ejemplo más de tantas otras cosas que también suceden en éste mundo marketinero donde lo único importante es el dinero que aporta el mercado que lo consume y no el contenido de aquello que se le vende. Reconozcamos que de un producto desconocido lo primero que nos llama la atención es el envase; pero debemos también asumirnos como lo que en verdad somos si pretendemos al menos ser finalmente felices: si consumidores de sabrosos contenidos, o meros coleccionistas de bonitas etiquetas... pues debes saber que una vez traspasada la línea de cajas de pago no valen ya las quejas ni, por supuesto, las devoluciones.
Alejandro Fau | Astrología de la Crueldad (7): El Saber vs El Mercado

Rememorando las palabras de aquel que una vez se lo tomó como el gran gurú de la economía y que envió a los científicos e investigadores a lavar los platos pretendiendo llevar a un país no solo a la quiebra económica sino también moral, Domingo Felipe Cavallo: “A nosotros nos da lo mismo producir aviones que caramelos, pues vivimos en un mundo globalizado”, y tenemos ya la pauta de la profundidad del pensamiento dominante en nuestros tiempos. Más que en un mundo globalizado, vivimos en un mundo banalizado. La banalización alcanza a todo, a la medicina, la música, la ciencia, el arte, la filosofía, la política, etc., y también, obviamente, a la Astrología. Es un signo de los tiempos y una parte intrínseca de la cultura en que vivimos y no vale el despotricar contra ello cuando se lo ve porque no se logrará absolutamente nada salvo favorecerlo, pues el consumidor de esa basura intelectual genera un natural rechazo contra quien de un modo tan claro y sin eufemismos le dice en plena cara que es un perfecto idiota, sobre todo si no es su culpa. Pero sí vale el hacer, al menos, una reflexión sobre el dicho fenómeno y la razón de su éxito... Cualquier profesional serio de cualquier rama no puede menos que amargar su día viendo el modo en que se intenta popularizar lo que él, tras muchos años de estudio y esfuerzo, tan bien hace. Desde el arquitecto que ve proliferar manuales de “Haga Usted su propia Casa” escrito por el mismo autor de “Odontología Profesional Bien Fácil”, y del bestseller “Cómo clonar Jirafas en el sótano”; o el médico, que con horror ve revistas en el puesto de periódicos que prometen curarte el cáncer con una dieta de café o tu diabetes comiendo chocolate, un secreto milenario revelado por una supuesta especialista visiblemente siliconada y bastante ligera de ropas; como al psicólogo que camino a su consulta en el subterráneo ve a la mitad de los pasajeros enfrascados en la atenta lectura de libros de auto-ayuda que prometen, desde sus coloridas y felices fotos de cubierta, solucionarles la vida para siempre. Es horroroso lo sé, y lo peor es que nos acostumbramos a ello al verlo replicado día a día. En el mundo del milenario conocimiento esotérico pasa exactamente lo mismo. Su extremada banalización con fines comerciales ha llevado incluso a la creación de una corriente mundial de mercado globalmente denominada como “New Age”. Cursos, libros, programas de radio y TV, aparatos, DVD's, alimentos y todo un cúmulo de productos de consumo masivo cuyo único fin es que sus productores ganen muchos billetes vendiendo bellos y exóticos envases totalmente vacíos de contenido. Pareciera que ya no hace falta pasar lustros en un apartado monasterio para armonizar tu cuerpo y tu mente o contactar con los estados superiores del Ser, o pasarse años y años estudiando y practicando con el fin de aprender o al menos comprender la Astrología, vas y te compras un libro que trae bonitas imágenes, un texto confuso de tecnicismos jamás explicados pero con muchas citas famosas, y diez ejercicios en DVD (incluido en el precio solo por hoy si pagas con tu tarjeta de crédito) y listo, ya eres un iluminado y tendrás un diploma a vuelta de correo si es que pagas el envío. Podríamos enumerar un largo rosario de ejemplos, pero nuestro propósito no es ese sino explorar el éxito y las causas de éste fenómeno de masas que ha invadido al mundo de occidente y que amenaza apoderarse por completo de él para ofrecerlo como sacrificio final en el altar del Dios del Gran Dinero.

publica y privadaLa principal causa que genera los nuevos mercados no es, como antaño, la necesidad real de algún producto, sino la instalación de la creencia de que determinado producto es realmente indispensable y absolutamente necesario. Para la elaboración de ésta creencia y su instalación existen dos vías principales. La primera, y muy obvia por cierto, está representada por la industria de la publicidad, pero la segunda no es tan obvia para el común de la gente y atañe a la cuestión educativa en un amplio espectro, principalmente cuando se intenta tanto su deformación como la pretensión de restringirla o de eliminarla. Recuerdo que en mi infancia, y no soy anciano, casi toda escuela, instituto o universidad era pública y gratuita, al menos en mi país, salvo los materiales de estudio, pero quién no podía pagarlos podía acceder por méritos propios a una beca. Los pocos establecimientos de gestión privada que existían en aquellos años estaban exclusivamente dedicados a absorber a aquellos cuyo rendimiento era lo suficientemente desastroso como para no aprobar aún estudiando en doble turno ningún curso, porque si sus padres podían pagar no tenían ningún problema en otorgarles un título académico que les evitara la vergüenza social de tener un hijo tan inepto. Allí comenzó el gran negocio educativo moderno, pues luego aparecieron otros establecimientos de educación privada, más caros aún que los anteriores, que ofrecían una educación expandida incorporando materias que no se incluían en la educación básica que brindaba el estado (como por ejemplo idiomas extranjeros, artes específicas o deportes no tradicionales por el elevado costo de su práctica) y con el tiempo erróneamente se los consideró superiores en lo académico solo porque costaban dinero, y eso, el tener una mayor capacidad para el gasto que la media, daba prestigio social y debía defenderse de algún modo. Digo erróneamente porque, demasiado habitualmente, se contrataban educadores que no tenían espacio en los establecimientos públicos debido a su propia incapacidad para enseñar y que por ello eran capaces de aceptar el empleo aún cuando se les pagara menos dinero ampliando así los beneficios de sus dueños, pues no olviden que no hablamos ya de un establecimiento que pretende educar cabalmente, pues desgraciadamente seguían encubriendo y generando aún más estupidez, sino de un negocio privado que debe producir ganancias. También había antes otros establecimientos que no eran públicos sino exclusivos además de, y necesariamente, privados. Aún los hay, para ingresar en ellos es necesario cumplimentar determinados requisitos ya sea el pertenecer a determinada religión, etnia o clase social, y su diferencia no está tanto en cuestiones de excelencia académica como en el sostenimiento de un sentimiento profundamente xenófobo y clasista de determinado grupo social.

Santo OficioLa educación pasó a ser un producto del mercado comparable a cualquier otra cosa, sean hamburguesas, libros, aviones o caramelos, pues lo importante es el dinero que produce y no el beneficio social que aporta al conjunto. En un mundo con una población en continuo crecimiento la conquista de mercados con la generación de nuevos productos o la promoción de los existentes es esencial para la acumulación de beneficios económicos, y para ello se ha creado un elemento fundamental que ha ido ganando terreno en importancia a lo largo de los siglos y que fue inmiscuyéndose en todos los intersticios de nuestras vidas. Se llama Propaganda. Parece algo muy obvio, y lo es, pero muy pocos saben que se trata de un invento de la Iglesia Católica Romana y que aún hoy persigue el mismo objetivo, la manipulación del individuo. Las victorias de la Reforma Protestante en el Siglo XVI llevó al Papado de Roma a impulsar una feroz contrarreforma, fue así que en 1622 crea la institución pionera en el rubro publicitario llamada “Comisión para la Propagación de la Fe” (de la que se deriva el nombre de propaganda) la que complementada con el Santo Oficio (la Inquisición) asolaron a las gentes de la tierra. Su propósito inicial era insuflar el miedo a las ideas reformistas entre la población y la instalación de los únicos valores aceptados y convenientes para la salvación eterna. Recuerden que en aquella época los feligreses aportaban cual si fuese un moderno impuesto el 10% de lo que producían (no del beneficio que obtenían de ello) a la Iglesia, y comprenderán que se trataba de un fenomenal negocio que nadie estaba dispuesto a perderse. Las técnicas iban desde la sutil promoción desde los púlpitos, que fueron tan efectivos y que derivaron en lo que hoy sigue usando y llama “avisos a la comunidad” que es en donde nacen los primeros avisos de la propaganda privada, a la generación de rumores, incidentes callejeros, falsas acusaciones, arbitrarias amenazas, tortura y excomunión, cárcel u hoguera para quien pensara diferente. Víctimas bien conocidas por nosotros como Giordano Bruno y Galileo Galilei dan completa fe de la efectividad de sus procedimientos en la opinión pública de la época. Pues bien, a partir de allí comenzó el Reino de la Publicidad como el gran legitimador de los valores sociales y políticos que son los grandes formadores de opinión, aquello que llamamos sentido común, de nuestro decadente mundo actual.

PrensaCon el advenimiento del Capitalismo que reemplazó al Mercantilismo, comenzó a cobrar mayor importancia la manipulación de la información, tanto académica como de la vida real, que llegaba al pueblo para conseguir sus objetivos de concentración de la riqueza. A la mayor inclusión de libros en el famoso “Index” de los libros prohibidos por la Iglesia que ya era habitual, se agregaron velozmente otros que contaban la Historia y el mundo a conveniencia de los intereses dominantes y la creación de las más poderosas de las herramientas de propaganda: Las Universidades Laicas, las Academias Nacionales de Ciencias y los primeros Periódicos de Noticias de publicación regular. A partir de ellos no solo podían obtenerse ganancias inmediatas por la publicidad de productos específicos, sino la divulgación de las ideas que volvieran a esos productos necesarios. Como hoy, esos productos no solo eran propulsores del comercio práctico de insumos básicos para la supervivencia sino también de las ideas políticas y económicas que eran convenientes. En sus inicios todos estos elementos propagandísticos estaban claramente identificados por la población como pertenecientes a determinada facción, pero con el correr del tiempo fueron perdiendo su identificación explícita para dotarlos así de una mayor credibilidad habida cuenta de los evidentes perjuicios sociales que provocaban las diferentes facciones con el fin de perpetuarse en el poder. En los siglos subsiguientes las políticas de educación cobraron singular importancia debido a la necesidad de un adoctrinamiento temprano y masivo de la población. Hasta fines del siglo IXX la educación superior estaba restringida solo a aquellos que debían heredar la posición dominante en la sociedad o a aquellos que por su inocultable genio podían mejor servirla. Las escuelas de enseñanza básica quedaron hasta entonces en manos del clero que se centraba solo en alfabetizar muy pobremente, impulsar creencias y determinados valores morales funcionales al poder, pero entorpeciendo a toda mente de pensamiento creativo que ya tantos dolores de cabeza había producido al sistema. Fue así como se forjó la creencia, que hasta hoy persiste, que si tenías dinero, no importa si propio o heredado, sin dudas eras un genio.

escuelaDurante el siglo XX cobró impulso la educación básica obligatoria en todo el mundo ya que las producciones industriales estaban tan automatizadas que debían seguirse cuidadosos procedimientos en la operación de las maquinarias en los talleres. Las manufacturas, o sus distintos estadios de procesamiento, no podían llevarse a casa como sucediera hasta entonces, sino que debía llevarse a la masa obrera a las fábricas donde pudieran ser controladas e instruidas por medio de carteles y señales evitando la reflexión ociosa de la conversación relajada del entorno familiar. Paralelamente, con el advenimiento de las nuevas tecnologías en impresión gráfica, se produjo una avalancha de publicaciones que comenzaron no solo a moldear las ideas, sino que por medio de las hechizantes imágenes comenzaron a imponerse los modelos a imitar a una escala verdaderamente masiva. El refuerzo de la imagen, ya sea fotográfica como ilustrada, disparó el consumo y se impuso el valor de la apariencia por sobre el de la verdad. Con la llegada de la Televisión y su veloz masificación, el efecto manipulador creció aún más y se llegó más lejos. Si observamos la evolución en los métodos educativos en el siglo pasado vemos que siguen caminos paralelos e igual de efectivos que la publicidad en el dominio de la mente humana. La pobreza y falta de actualización de los contenidos educativos mantuvieron el desarrollo intelectual en niveles muy bajos pese a la masificación que alcanzaron, aparecen, como expliqué en el inicio, los tan promocionados establecimientos de educación privada. La efectividad que tienen estos establecimientos, su nivel de calidad en el formar académicamente, es fácil de ver en el mercado laboral. En los puestos de mayor importancia de las empresas privadas se privilegia a las personas provenientes de los centros de educación pública por sobre los que fueron formados en entidades privadas. ¿Por qué? Pues porque aquellos que se recibieron en el sistema público lo han hecho por su propio esfuerzo e interés y son por ello más idóneos en lo que se requiere de ellos, mientras que quienes asistieron a la educación privada en su mayoría han un obtenido un título solo porque pudieron pagarlo. En los estratos públicos en cambio, pasa lo contrario. ¿Por qué? Pues porque quienes llegan a lugares de gran poder político siguen siendo mayoritariamente los mismos y, o tienen ganas de escalar socialmente y nombran en los cargos a representantes o hijos del poder económico que fueron formados allí, o si provienen de ese estrato... pues nombran a sus propios amigos. Como nos hemos cansado de ver históricamente, el poder político está supeditado al poder económico y dirigido por él. Por tanto, casi como una constante, se trata de destruir la educación pública para que crezca el beneficio de todo negocio privado mientras se sigue haciendo papilla la capacidad intelectual de la población, pues es más fácil dominar a un bruto con engaños que a un ser pensante con pocos y malos argumentos.

NewtonRespecto de la astrología y otros arcanos saberes igual de complejos, pocos son conscientes de que su estudio es algo que conlleva un tiempo y un esfuerzo comparables a las más prolongadas carreras universitarias y que, como en ellas, hacen falta para su correcta comprensión una sólida base de conocimientos previos que no pueden ser soslayados. Pero aún más, es necesario poseer un alto grado de capacidad y profundidad de pensamiento para comprender conceptos y dinámicas que no son evidentes a simple vista por medio de nuestra habitual lógica, algo que, a fin de ser realistas, es bastante poco común en nuestros tiempos. Muchos quedan fascinados al enterarse que las más brillantes mentes de nuestra historia eran astrólogos o alquimistas y que fueron los mismos que crearon e impulsaron nuestras modernas ciencias, pero no se detienen a pensar que ellos no eran personas comunes. Si bien algunos tenían orígenes acomodados y nobles otros muchos eran muy humildes y llegaron a lo que fueron por medio de su propio esfuerzo, y ninguno era panadero, tendero, empleado bancario o granjero en su vida adulta sino que enfocaron su esfuerzo desde muy temprano en el estudio y la experimentación a costa de una vida muchas veces dura y mayormente solitaria, pues pensar libremente en aquella época era tan peligroso como lo es ahora. El ataque que sufrieron estas artes arcanas formó parte de la “propaganda” que comenzó a implementarse tan tempranamente, pues su práctica tendía a la formación de personas verdaderamente pensantes. En nuestros días esa misma campaña sigue refinándose, ya sea presentando como “profesionales de la Astrología” a personas que apenas alcanzan un grado de conocimiento comparable al de pre-escolar en nuestro sistema educativo formal, como la distribución masiva de un supuesto material de estudio plagado de inexactitudes, errores conceptuales, absurdos y reduccionismos tan simplistas que no hacen más que desalentar cualquier atisbo de prestar una seria atención al asunto instalando la idea de que la cosa acaba ahí y que cualquiera puede lograrlo así de fácil. Por otra parte, la mayoría de los tan publicitados Centros de Estudio y Asociaciones Profesionales diseminados por todo el globo, que editan estos materiales y avalan con su supuesto prestigio estas prácticas, no son más que exitosas empresas privadas que brindan cuantiosas ganancias a sus propietarios vendiendo humo y bonitos globos de colores a quien esté dispuesto a comprarlos a precio de oro a cambio de sentirse exóticos e importantes por un rato.

chile educaciónEl conocimiento esotérico es el más perfecto de los ejemplos para ésto, pero podemos también ampliarlo a cualquier cosa que signifique el pensar crítica y libremente. Durante las últimas dos décadas es bastante común observar que ya no hay jueces, intelectuales destacados o economistas en el gobierno de los países, sino que en su gran mayoría son empresarios exitosos y en particular empresarios asociados a o dueños de medios de comunicación masiva. Si prestamos atención a los reclamos estudiantiles masivos en la hermana República de Chile luchando por un sistema educativo público y gratuito de calidad y el modo en que son reprimidos brutalmente por la policía nacional, no comprendemos qué es lo que pasa hasta que profundizamos un poco. Las políticas neo-liberales llevadas adelante por los sucesivos gobiernos han llevado a que tengan la educación más privatizada y de peor calidad de todo el continente. El presidente actual es un sonriente empresario que tiene el apoyo incondicional de los casi monopolios informativos, radiales y televisivos, claro, y si quieres estudiar debes pagar una verdadera fortuna y así obtendrás un bonito título, pero sabrás prácticamente nada. Esto genera, en una proyección a futuro, una población más ignorante en lo práctico y una aún mayor desigualdad social. Pocos saben, y no porque sea un secreto, que el ex-ministro de educación chileno recientemente reemplazado por la presión pública, es dueño de una de las mayores universidades privadas del país. La única solución planteada desde el gobierno nacional a la crisis estudiantil es la implementación de créditos estudiantiles para que se endeuden y finalmente así consigan un título que no les garantizará un trabajo para poder pagarlo pero sí ampliando el negocio de capitales y el sometimiento de la población futura. Otro ejemplo evidente de ésto es Silvio Berlusconi, Primer Ministro Italiano y dueño del 90 % de los medios de prensa, radio y televisión privada de Italia, que culpa a la juventud haragana y su buena vida por el marcado descenso de la calidad educativa en el país, mientras realiza mayores ajustes en la educación pública empobreciéndola constantemente. Se trata de un modelo global. Un modelo social, económico y político basado paradójicamente en una anti-política, en despolitizar al individuo para evitar que piense. Una compulsiva banalización de todo para enmascarar a siniestros personajes, accionares e ideas que de otro modo quedarían en evidencia de que se trata, simplemente, de más de lo mismo.

Fiesta PROEs así como vemos cotidianamente conceptos sociales propios de un pensamiento de tipo medieval represivo que procuran ser instalados como si fuese lo normal entre una población cada vez menos informada y más ignorante, por ejemplo que las mujeres solo son juguetes sexuales, unos estúpidos objetos decorativos sin cerebro, y no personas con valores, sensibilidad, inteligencia y derechos como todos, o que los adultos mayores son viejos que chochean, inútiles y estúpidos porque no saben operar un smartfone o una computadora, o que los jóvenes son drogados delincuentes violentos que deben ser callados y puestos en vereda por la fuerza si queremos que prosperen y sean alguna vez útiles. Enciendan la televisión y vean si no me creen, no importa que sintonicen un informativo, un programa de concursos, de análisis político o de entretenimiento, es bien evidente. Así es como llegamos hoy a una gran masa social con un desarrollo tan infantil en su intelectualidad que ya no extraña que elijan ser gobernados por alguien que se muestre en las pantallas televisivas en un entorno de feliz pelotero infantil semi erótico hablando con un suave lenguaje de pastor mediático, antes que por alguien que trate de explicarle una propuesta socio-económica seria que pueda llegar a beneficiarlo o no según su propio criterio, porque ello le exigiría pensar y ya ni recuerdan cómo se hace. La innovación y la creatividad, el esfuerzo o la profundidad de pensamiento son desalentadas presentándolas como ridículas, aburridas o tristes. Ser moderno es ser superfluo y el éxito algo instantáneo o no es éxito, lo demás no sirve y no funciona. Ese es el ideal impuesto desde todos lados en favor de los negocios. Cualquier cosa que pueda despertar la curiosidad o el interés del público por fuera de lo impuesto es inmediatamente banalizado y reemplazado por cualquier cosa deliberadamente inútil que lleve la misma etiqueta para poder comercializarlo a nivel masivo y generar las consabidas ganancias antes de desaparecerlo por medio de supuestos “muy serios estudios científicos” que demuestran una vez más su ineficacia y que solo aportan un gran perjuicio para la salud y la moral de las buenas y sanas personas.

tranquiVemos pues la proliferación de muy promocionadas ¡Nuevas Técnicas! que son un revuelto de viejas y arquetípicas palabras que resuenan en nuestro inconsciente, condimentadas con deliberados y erróneos conceptos científicos, que se venden como si fuesen la máxima verdad jamás revelada. Cómo se tratan de imponer determinados alimentos como más sanos y nutritivos cuando solo son más convenientes económicamente para sus productores. El cómo quieren convencerte de que has nacido en el lugar equivocado y que por ello para ser feliz debes transformarte en hindú, chino o tibetano, o consumir unas algas que alargaran tu vida más allá de lo imaginable y que solo crecen en unas islas perdidas de la polinesia norteamericana en donde se arrojaron bombas atómicas para tratar de exterminarlas y no pudieron. El cómo tan liviana e impunemente tratan de venderte felicidad inmediata y sin esfuerzo a cambio de tu dinero con supuestos saberes largamente ocultos, y que si no lo logras, pues, es culpa de tu incapacidad para absorberlos y no la de ellos. Vemos claramente, no importa hacia dónde dirijamos la mirada, cómo cada día tratan de convencerte de que sí, es cierto, el mundo no es plano como te han dicho antes ellos mismos a cambio de tu esfuerzo y cuantiosos bienes, sino que en verdad es una semi esfera apoyada en el lomo de cuatro elefantes que están de pié sobre una gran tortuga, pero para obtenerlo debes aportar bastante más que hasta ahora. Sin dudas una mejor educación, libre y gratuita, redundará en beneficio de todos y es algo que no debemos perder de vista sea quien sea quien ocasionalmente nos gobierne. La calidad de la eficiencia de un representante de todos debe medirse por el grado de atención que presta a este particular tema, así sabrás si lo que quiere es dominarte o volverte más libre. Hoy, a nivel mundial, somos prisioneros de un sistema que equipara a las personas con simples números en un balance de pérdidas y ganancias en las cuentas bancarias, y al que solo interesa obtener un mayor beneficio para los mismos de siempre y prácticamente nada para tu vida. Mientras sigas esperando que él te preste atención como individuo que tiene sus propios pareceres y necesidades, más lejos estarás de lograr su simpatía. De tu vida pues, debes comenzar a ocuparte tú, de lo que te gusta o no debes comenzar a decidirlo tú, de aquello que deseas saber debes ocuparte tú exigiendo claramente más y mejores oportunidades de poder hacerlo. Sobre el saber quién en verdad eres solo podrás descubrirlo viviendo por ti mismo y no esperando que otro te lo diga. ¿Te parece demasiado esfuerzo? Pues entonces no lo hagas, pero luego no vayas a decir que no sabías y comiences a quejarte. Recuerda que el Neardhental se extinguió por su incapacidad de aprender a ser Cromagnon.

1 Comentarios

Any (24.Jul.2011 @ 18:15 gmt) dijo,
Muy bueno el artículo. Los tiempos han cambiado, antes importaba mas el saber y ahora se valora el adivinar y el dinero. Mientras tengas dinero no importa que seas hueco ó un corrupto.