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Cuerpo y Astrología

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¿Se podría hablar de Astrología Preventiva?
Eli Serebrenik | Cuerpo y Astrología

La mirada astrológica nos facilita la percepción de nosotros mismos en el sentido de estructuras energéticas que se despliegan en el tiempo.
La carta Natal es una “foto instantánea” del momento cósmico en que nace un individuo. El universo sigue con su danza, pero en la carta queda fijado como estaba el cielo en aquel preciso instante.
Ese entorno energético inicial queda impreso en nuestro cuerpo como una modalidad particular de respuesta a los estímulos.
Esta pauta nos acompañará siempre, con la posibilidad de ir optimizando o denigrando nuestro desarrollo potencial.
Nace un ser que tiene su particular manera de reaccionar al medio. También nace un vínculo en ese instante, al incluirse una nueva vida en un entorno familiar. (Esto último será tema de otro artículo).
Los tránsitos planetarios en el cielo a lo largo de la vida van acompañando y estimulando el florecimiento individual.
En tanto seres sociales, vivimos adecuándonos a las corrientes dominantes de nuestra cultura, pero las energías planetarias son “indiferentes” a nuestras costumbres arraigadas.
Cuando corresponde un tránsito que rompe con la fijación socio personal anterior, por ejemplo de UranoUrano, la clave del sufrimiento personal está dada por anhelar que todo siga igual que siempre. Como seres auto concientes y básicamente lunaresLuna, es decir, apegados y condicionados por lo conocido, todo lo que es impredecible o desconocido nos asusta y hacemos resistencia al cambio.
Esta condición, la resistencia y el miedo son básicos para que germinen el dolor, el pánico o las enfermedades durante ciertos tránsitos. Deseamos estar fijos en situaciones eternas y, sencillamente, eso no es posible. Es preferible estar disponibles a los cambios, sabiendo que son parte de la realidad de la existencia. Esto no es fácil para nuestra percepción del mundo ni para lo que suponemos deberíamos esperar de la vida.
Para esto puede ser de gran ayuda un trabajo corporal que nos entrene en el movimiento y la capacidad de dar múltiples respuestas. Un trabajo que nos permita imprimir y con ello experimentar en nuestro cuerpo nuevas maneras de reaccionar, por ejemplo con la música, actuando ésta de escena a confrontar.
En términos astrológicos la música ofrece entornos, escenarios, por lo tanto Casas en determinados Signos y sus regentes, por dar una idea.
La música es análoga a las energías planetarias en permanente circulación, propone giros, cambios de dirección, velocidad, tonos, matices y el aprovechamiento del propio peso corporal y facilita salir de los esquemas de movimientos “políticamente correctos” y ensayar a través del juego investigativo. Nos propone respuestas diferentes con su consecuente beneficio de salir del “como siempre”.
La música, como las consignas a través de palabras, imágenes, acciones u objetos son mediadores entre lo habitual y lo diferente.
Desde la Astrología y el Trabajo Corporal sabemos que cuando nos corresponde un tránsito a un planeta personal es factible trabajar con la totalidad de la persona y no sólo hacer un anuncio atemorizante ante el cual uno llega a sentir que ocurrirá una catástrofe, que tiene que huir a otras latitudes o encerrarse en casa a esperar que el “peligro” pase.
Durante un tránsito de Saturno Saturno por ejemplo, no deberíamos insistir en avanzar velozmente como hasta el año pasado. El clima cósmico y corporal en esos momentos se enfría, se pone lento, espera y es muy importante comprenderlo en el cuerpo, adaptarse a las pausas, límites, aceptar el “no”.
Si uno no tiene “grabado” en la memoria corporal (Carta Natal), esta modalidad, puede seguir actuando como siempre y entonces sí, sufrir el tránsito. Topes que se manifiestan en síntomas físicos por ejemplo.
Aprender a incorporar diferentes matices de movimiento nos posibilita actuar de maneras creativas frente a lo que propone la energía circundante.
Esta no es diferente de la energía que somos, lo que ocurre es que estamos escindidos mentalmente de la totalidad.

Vamos a tomar un ejemploCarta natal

Una persona con el Sol (Sol) en Leo (Leo) en Casa tres ( III )
Luna (Luna) en Sagitario (Sagitario) en Casa seis (VI), oposición  Urano (Urano) en XII
Luna oposición Saturno (Saturno) cerca del ASC.
Ascendente en Géminis (Géminis)
Plutón (Plutón) en conjunción a Venus (Venus) en Leo (Leo) en Casa dos II.
Marte (Marte) y Mercurio (Mercurio) en conjunción en Virgo (Virgo) y el Nodo Norte en Virgo (Virgo)
Júpiter en Cáncer (Cáncer) en la cúspide de la Casa II

La entrevista con éste consultante ocurre dos años después del tránsito de Plutón a su Luna natal. No daré datos de su historia de vida (familia, trabajo, pareja), así sólo nos centramos en su manifestación corporal-emocional.
Se trata de una persona optimista, ansiosa, irascible, intensa y extrovertida. Se alimenta en exceso, hace deportes competitivos y no descansa lo suficiente.
Plutón en tránsito sobre su Luna en VI, está “previsto” en el Cielo desde siempre, quiero decir, si miramos las efemérides Michelsen para el momento de su nacimiento y buscamos luego cuando Plutón estará en Sagitario y a cuántos grados….hemos hecho una predicción…
¿Qué puede hacer el astrólogo para que esta persona vibre en una mejor consonancia con la energía que acumuló en su cuerpo, a partir de la marca impresa con las características de Venus- Plutón que ahora va a ser reactivada por el tránsito a su Luna?
Lo que se activará al pasar por su luna natal, es el monto de Plutón que esta persona tiene y con esto me refiero a que hay estructuras energéticas con más carga transpersonal que otras. Por ejemplo un transpersonal , Urano, Neptuno y Plutón (UranoNeptunoPlutón) en casas angulares o en aspecto duro con planetas personales.
Ocurrirá lo que esa persona fue amasando con sus mecanismos defensivos, hábitos asociados con seguridad y afecto (Luna).
Lo que va a “tocar” a la Luna natal en Casa VI es Plutón en tránsito desde la casa II (recursos materiales, cuerpo).
También pasará lo que el despliegue de su Sol ha logrado o no expresar y de qué manera. Además sucederá lo que la tendencia de su Ascendente se haya podido incorporar al sistema, etcétera. No va a pasar algo que no tiene historia o proceso.
En este caso en particular tenemos un individuo con predominio del elemento Fuego, con tendencia a multiplicar sus actividades (ASC Géminis) y Venus-Plutón en la II que tiende a acumular materia (alimentación compulsiva en este caso). Y para que le signifique placer, de lo mejor mucho.
A su vez la Luna en Sagitario canta su canción de cuna: “Todo estará bien mientras juegues, luches deportivamente y desees lo que esta mas allá de ti”

Teniendo en cuenta que Urano natal se opone a esa Luna desde la Casa XII, podemos agregar un matiz eléctrico que convoca a la inestabilidad nerviosa, las conductas imprevistas y la sensación interna inconsciente de ser “raro”, “loco” y diferente de la media.
El Sol en Leo en casa III, brilla comunicando y vinculando con el destino de irradiar y ser reconocido.
Podemos “predecir” que cuando Plutón por tránsito toque la Casa VI y la Luna en Sagitario, y como momento generacional, la oposición de Plutón a Urano natal, algo de los excesos acumulados con los años (tensiones competitivas + colesterol elevado + temperamento irascible y vehemente) se va a manifestar en la salud.
Llegado el tránsito de Plutón partil a la Luna, este hombre sufre un infarto y debe ser operado del corazón.

Según este análisis astrológico esta persona es conciente sólo de los beneficios de su Fuego / Aire y no logra darse cuenta hasta después de su convalecencia, del desequilibrio Tierra / Fuego de su estructura básica.
El fuego se manifestó de un modo auto agresivo compulsivo (Venus/Plutón en la II) omnipotente (Leo) y confiado en extremo en que todo saldrá bien, como mecanismo lunar).
La Tierra que tiende a la reflexión, la moderación, el respeto por las leyes de la naturaleza y la función de estas en la regulación de la energía (Marte y Mercurio y el NN en Virgo en T cuadrada con la oposición Luna - Saturno) permaneció separada de la conciencia.

Su cuerpo de caja torácica llamativamente amplia en relación al resto, la forma del rostro, el tipo de piel, la mirada inquisidora y brillante y el particularmente alto tono muscular, expresaban en silencio un determinado tipo de vínculo interno. Esto nos indica claramente la necesidad de conectar con la Tierra y bajar la energía acumulada en la parte superior del tronco, incorporar la percepción de peso (fuerza de gravedad) y entrega, con ejercicios de relajación.
Obviamente no a todos los que nacieron ese día y a esa hora les va a ocurrir este episodio, serán otros, acordes con la totalidad del despliegue de cada ser.

Como astróloga especializada en Trabajo Corporal me corresponde, en caso de que esta persona consulte varios años antes, mostrarle con claridad la importancia de reorientar su desarrollo por otros circuitos que también están en su Carta Natal, pero permanecen en la sombra.
En este caso Marte y Mercurio en Virgo necesitan ser integrados a la conciencia corporal como funcionalidad e inteligencia natural para mantener el orden físico.
Júpiter en Cáncer en la Casa II puede guiar su expansión de sustancia sensible hacia el cuidado y la optimización de los recursos del propio cuerpo.
Podemos señalar la tendencia del Nodo Norte en Virgo, que cíclicamente pedirá introspección, orden y limpieza del sistema, mientras el Nodo Sur en Piscis disuelve y olvida, se deja ir, operando por ello a favor del dominio del Fuego y el Aire,.
Esta persona ha orientado su vida en dirección a la creencia de que la energía acumulada desde Venus/Plutón es motor suficiente para el desarrollo de recursos, más la tendencia lunar sagitariana  de huir hacia adelante.
Su identidad estaría constituida por los elementos Fuego/Aire.
Entonces el Núcleo de Tierra representado por la conjunción en Virgo en T cuadrada con Luna  oposición Saturno, queda en sombra en lo que al cuerpo y la salud respecta. En este caso el curador interno esta negado, separado de la conciencia, teniendo en cuenta también a Quirón (Quirón) en Leo que nos habla de una herida narcisista, por la que necesitará pasar para aprender lo que su Nodo Norte señala.
El señalamiento de los hábitos que llevan a situaciones insalubres y la propuesta a modificar lo posible, más el placer que produce hacerse cargo de ser parte de un sistema mayor, repolarizando de este modo la tendencia del Nodo N virginiano de esta persona, ayudaría  a que el cuerpo aprenda a vibrar más armoniosamente con los ritmos de las estrellas.
Cambiar la dieta, el tipo de actividad física, y trabajar concientemente con los canales energéticos del cuerpo, permite percibir, material y prácticamente las distintas posibilidades que hasta ese momento fueron ignorados e inexplorados.
Para esto es interesante mirar en la Carta, los agrupamientos de afinidades planetarias (núcleos energéticos) para llegar a darnos cuenta que dentro de un individuo conviven varios personajes, algunos de los cuales están en la más completa oscuridad y otros han tomado las riendas de la personalidad conciente.
Además de escuchar, pensar y asociar posibilidades, es necesario observar y percibir a la persona completa que vino a consultarnos, que está reflejada en el diseño de su Carta Natal. Esta nos mostrará con claridad qué personajes están activados y cuáles duermen o permanecen en coma…
Al trabajar con el cuerpo implementando consignas dirigidas a develar lo oculto, se produce la posibilidad de abordarse de un modo nuevo y con más variables.
No se trata de evitar los efectos de los tránsitos (temidos) sino de estar dispuestos a cambiar profundamente nuestras vidas con responsabilidad y conciencia.
Los humanos solemos ser muy estructurados y fijos y la astrología nos muestra que esa posición es inútil y hasta nociva.

Soltar y abrirse desde el cuerpo dejándose modificar por las energías que nos corresponden por tránsito y por despliegue de la matriz primaria, resulta ser muy revelador y beneficioso aunque a veces no lo parezca, y lo es, porque si uno “no quiere cambios” estos ocurrirán de todos modos y cuanta mayor resistencia, mayores síntomas, dolor emocional y contracturas.

El transito de Plutón a cualquier planeta personal es de una dimensión emocional enorme. Trabajar corporalmente esta energía, reconociendo su poder, es de vital importancia.
Para algunos tomará la forma de descargar agresión (descarga corporal motora concreta), para otros de incorporar poder (contacto sensorial con los cuatro elementos, por ejemplo), drenar viejos dolores (creatividad sensible a través de imágenes dibujadas en el espacio por el cuerpo), abrir la mente a una transformación interior (estados meditativos).
 
En el caso que vimos no descarto la hipótesis de que ese fue el camino para su transformación personal, pero no siempre debería ser así.

Formamos parte y somos uno con la Totalidad, a veces se producen nudos de retención y a esto lo llamamos un “mal tránsito”, pero no existe tal cosa, estos forman parte del cuerpo que somos, que a su vez es parte del Universo.
El “mal tránsito” tiene que ver con nuestra dificultad de responder a la vida tal como es.
Los tránsitos son ni más ni menos que nuestro despliegue vital.
Intentar perpetuar el presente en un “para siempre” suele generar más problemas que estar disponibles a los cambios ineludibles que nos traen los ciclos planetarios.
La astrología nos abre a una percepción circular y cíclica del movimiento de la vida.
Nosotros, “nuestros” cuerpos, vibran y retienen constantemente, y es ese pulsar el que podemos aligerar a través de la danza, el juego y la flexibilidad, que tornará posible una expresión más saludable.

1 Comentarios

ana maria nelida carbo (13.Jul.2012 @ 12:45 gmt) dijo,
muy bueno tu trabajo, cuanto me cobras para hacermelo a mi??