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Astrología: Neptuno, una gran mentira verdadera.

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El Ser del mundo está presente en todos y todas las cosas. Una miríada de ojos viéndose a sí mismo desde todos los ángulos posibles a lo largo de los eones buscando conocerse y reconocerse para poder ser alguna vez verdaderamente consciente de la totalidad de sí. Una ultra-consciencia que lo impregna todo, lo animado e inanimado, lo visible y lo invisible, lo que llamamos posible e imposible, la luz y la oscuridad. El plano de la realidad verdadera que difiere totalmente de aquello que comúnmente llamamos así, ese ordenamiento provisional del mundo que hacemos para no paralizarnos presas de la locura que nos invadiría irremediablemente si contactáramos directamente con ella. Un algo que solo nos es accesible en el estado más puro concebible por nuestras rígidas mentes cuando nuestro razonamiento cesa, cuando nos sumergimos en aquello que denominamos como “mundo de los sueños”, el Nirvana, o el Satori. Un estado del Ser al que llamamos, a falta de un nombre mejor, Dios.
Alejandro Fau | Astrología: Neptuno, una gran mentira verdadera.

«Probablemente existe una relación entre una rosa y un hipopótamo; sin

embargo, jamás se le ocurrirá a un joven ofrecer a su prometida un ramo de hipopótamos.» 

Mark Twain.

 

Neptuno es un no-Tiempo y un no-Lugar, aunque, como todo lo que se refiere a él esto es engañoso, ya que simultáneamente es cierto y no. En la energía de Neptuno no hay Tiempo ni Espacio, al menos como nosotros concebimos estas cosas, y coexisten allí todos los tiempos y todos los espacios. Difícil es para nuestra conciencia comprender términos absolutos como la Nada o el Todo, lo Infinito o lo intemporal, es algo que podemos nombrar, lo cual nos tranquiliza, pero que no podemos siquiera imaginar sin desaparecer como individuos. El ser humano accede a este estado de un modo que aún no podemos comprender racionalmente, es algo intuitivo. No es algo que pueda forzarse o siquiera aprenderse verdaderamente de otro el cómo llegar allí, y solo puede llegarse a él a través de su ejercicio auto-consciente después de mucho tiempo y por períodos muy breves. Nuestra pequeña mente no está preparada para operar allí de algún modo continuo sin desaparecer completamente. Pues en la energía del Neptuno Puro para la astrología, siendo como es de orden transpersonal, se hace muy difícil poder explicar, hablar de ella, sin caer en las contradicciones que nos plantea cualquier tipo de lenguaje ordinario. Pues no podemos, por medio de un recorte, mostrar el Todo. Tratar de nombrar poniendo en palabras a Neptuno, es partir de la base de que la tarea que se intenta, por definición, no es posible. ¿Cómo nombrar entonces, o describir aquello que no puede ser descripto siendo como es, lo innominado al tiempo que todo lo nombrado, lo posible y más, sin apelar a supuestos y sobreentendidos? Es como buscar el centésimo nombre de Dios. Así que lo intentaré de otra manera. Este texto aunque sea conceptualmente claro en su discurso, quizá no tenga una remota o mínima forma coherente y clara, y eso me tranquiliza; al menos en el sentido de lo que habitualmente llamamos coherente, siempre es y será coherente con el tema que se expone. Pues coherente es aquello de lo que se habla, aún cuando digamos que es vago, y difuso. Pretendo aquí invocar por medio de las palabras a una idea etérea, para que vaya hilando firme con su sobrevuelo de humo el deshilachado discurso que tan solo podrá, en el mejor caso, pobremente caricaturizarlo. Los antiguos ya sabían de esto y lo dijeron sin decir: “El Tao que puede ser nombrado, no es el verdadero Tao”.

neptuno-1Todos accedemos a él, lo recordemos o no. Todos hemos pasado por la experiencia de el estar sumergidos en su esencia alguna vez, y muchos cotidianamente. Pues es un plano de la mente al que accedemos verdaderamente cuando sentimos y decimos que “soñamos”. Dentro del lenguaje psicológico nos referimos a este plano, en su orden más cercano al individuo, con el nombre de inconciente colectivo, el mundo que es, a decir de C. G. Jung, en donde habitan los arquetipos. Pero también podemos ver su manifestación todo el tiempo mientras estamos despiertos en el mundo, en todo el mundo que nos rodea, el que al acertado decir del induísmo es tan solo Maya, una gran ilusión. La realidad que vemos no es “real” en absoluto, y no es más que un acuerdo tácito entre todos sus participantes de lo que decimos qué es “verdaderamente” lo que existe y lo que no, aunque no podamos captar el cómo es esto de un modo pleno y a nivel consciente sin llamarlo Caos. Porque a fin de ser sinceros, debiéramos decir que lo único que existe realmente es lo que llamamos Caos, y que nuestro afán de orden es quién lo estabiliza momentáneamente en una forma fija más o menos estable por medio de un increíble y enigmático elemento producto de la misma reflexión de la conciencia: El Tiempo. El cómo hace esto es un tema muy complejo e imposible de discutir aquí en tan poco espacio, pero lo cierto es que al mundo así creado no podemos sostenerlo operando mucho rato sin que escape a nuestro control y se desorganice nuevamente. No es fácil explicar esto sin meternos en un galimatías de fórmulas físico-matemáticas, de por sí muy imprecisas finalmente, aunque al menos tranquilizadoras para una mente científica, pero podemos ver allí que la tendencia que siempre tiene ella, la totalidad, es a volver a su estado original por medio de algo que llamamos el principio entrópico, la Entropía. Entropía es, para ser simplistas, que todo tiende a desordenarse nuevamente y cada vez más y sea que lo queramos o no, siempre. Sí, sí, ya se que cualquier ama de casa es conciente de esto sin que nadie se lo explique por medio de números o símbolos raros escritos en una pizarra, y que cualquiera sabe que si guardamos en la alacena una porción de pastel de cumpleaños, al año siguiente será incomible porque es seguro y sin ninguna duda de que ésta estará podrida y comida por los bichos. Pues bien, entropía es eso: el aumento continuado de la degradación del orden y la coherencia del universo si lo observamos desde un punto de vista lineal-temporal... si lo explica en raro un tipito calvo, vestido de blanca bata y aceradas gafas.

trinidadDesde el punto de vista astrológico profundo, esa otredad trinitaria que denominamos como Planetas Transpersonales (Urano-Neptuno-Plutón) no son más que tres aspectos, o cualidades manifestadas, de aquello que llamamos “Todo”, la Totalidad, o simplemente el Dios Uno. Este es un recorte que hace nuestra conciencia individual con el fin de poder observarlo separadamente, y que nos da la falsa sensación a nosotros mismos de ser una entidad totalmente independiente de ella. Cada ser auto-consciente es solo un ojo del todo observándose. Como parte integrante que somos, inseparable de esa misma totalidad, es que vemos inscriptas en nuestra propia matriz energética, y leemos en aquello que denominamos Mapa Natal, estas mismas tres energías, o cualidades, enfocadas desde un punto de vista particular, y que hacen a nuestra propia modalidad singular como individuos; al tiempo que representa un tipo particular de conector con el Todo. En conjunto, estas energías forman lo que podemos denominar como nuestra propia deidad interna por un lado, y por otro, es la representación de por dónde estamos conectados energéticamente a ella, la totalidad, y el modo en que somos interpenetrados por ella. Desde el punto de vista psicológico, esto configura una parte importantísima de nuestra sombra (en el sentido Junguiano) ya que prácticamente es imposible abarcarla desde nuestra conciencia individual de parte, como una totalidad. Solo podemos acceder a este estrato de la conciencia por breves períodos, generalmente ramalazos o flashes provocados tras el estado de meditación profunda, o como aquello que denominamos experiencias místicas, o, mucho más comúnmente, en aquellos que definimos como los sueños “importantes”. Éstos se diferencian de los sueños “ordinarios” en que son a la vez mucho más vívidos e intensos, y permanecen fijados en nuestra memoria luego del despertar, y a veces durante muchos años; por lo general la misma persona puede diferenciarlos de los otros y destacar su importancia, aún no sabiendo describir exactamente el por qué lo impresionaron tanto.

neptuno-3Lo que define al Neptuno Astrológico Puro de la Totalidad Trinitaria en que la dividimos, es la cualidad de ligazón que ésta posee. Podemos definirla como “Amor” en el sentido más amplio de la palabra, ya que es lo que hace que todo permanezca unido entre sí. Un tipo de adhesivo al tiempo que disolvente de carácter universal. Esta cualidad es coherentizante de la totalidad aunque nos parezca todo lo contrario, y es lo que hace que el Todo sea verdaderamente Uno. Lo que en apariencia nos separa de ella es lo que llamamos nuestra Energía de Saturno, ya que esta envuelve la esfera de la personalidad en donde se manifiestan esas otras que llamamos Energías Personales siendo como la cáscara en un huevo. Todas estas no son diferentes de aquella que denominamos Totalidad, sino que constituyen un ordenamiento particular de ella. Poseemos, asimismo y como ya dije, las tres cualidades o modalidades básicas de esta (Urano-Neptuno-Plutón) en una comparablemente pequeña proporción individual por medio de las cuales accedemos a la totalidad, o a porciones determinadas de ésta que se encuentran en diferentes estratos de complejización, y que actúan como filtros para la propia conciencia. A grandes rasgos, pues cada uno de ellos posee sus propios contenidos y sub-divisiones, podemos definirlas del siguiente modo a medida que nos alejamos de la humana conciencia individual en: Inconsciente Individual, Inconsciente Colectivo Humano,  Inconsciente Colectivo Vital, Estrato de los Campos Mórficos y La Totalidad Indiscriminada propiamente dicha. Estos estratos no se encuentran separados en “capas” en realidad, sino que coexisten en las diferentes dimensiones de la totalidad, pero las ordenamos así con el fin de que podamos abordarlas de un modo más claro para la conciencia y su lógica sin enredarnos. No hay pues superior o inferior, ni peor o mejor en estas capas, sino una mayor o menor conciencia o grado de percepción de ellas sin orden preestablecido de importancia. Habrá quien contacte más con el Inconsciente colectivo que con su Madre, y no será mejor o peor persona por ello, ni más o menos evolucionado, ni más o menos torpe en el mundo cotidiano... o sí.

membranaLa sensibilidad de las conexiones es lo que cuenta a la hora de percibir el Todo y la capacidad de resiliencia del Saturno en el sistema individual, para sentir el instante en que se deja de ser gota para ser océano, y se vuelve. Hablo de una cualidad membranal. Una sensibilidad capaz de extraer la forma por medio de un recorte en la sustancia indiscriminada de la totalidad fijándola en el tiempo. Nuestra temporalidad intrínseca es quien vive aquello de la simultaneidad de los tiempos como conflictivo. Ve pasados y futuros diferentes como un único presente, y cuando retorna a la forma tiene un “recuerdo” separado de su futuro y una visión diferente y nueva respecto de lo que es su pasado. El Ser íntegro se resetea y reconfigura de una nueva manera sutilmente diferente en un acto natural inconsciente, un Upgrade. Neptuno es Regente Esotérico y Jerárquico del Signo de Cáncer por encima de la Luna, además de ser el natural de Piscis. Es aquí aquello que percibimos como sensación filial sanguínea, el reconocimiento de familia, lo que nos recuerda emocionalmente una totalidad amorosa compartida más cercana en el inconsciente del individuo, y en cualquier aquella otra en la que al menos nos identifiquemos como una variante particular de mamífero conectado al mismo campo arquetípico primero, o como del mismo patrón de campo morfogenético afín. En escala descendente, digamos humano, mamífero, un ser vivo, una cosa. El grado de permeación que la estructura saturnina del individuo tenga a esta energía, devendrá en el sistema de creencias arquetípicas y la filiación de con quien y de cómo debe compartirlas sin tener la necesidad siquiera de pensarlo. Son lo que cualquier individuo llamaría cosas del sentido común o la supervivencia. A mayor rigidez, y menor permeación de la membrana individual, biológicamente un mayor grado de osificación en ella y astrológicamente un mayor grado de Saturno, en lenguaje de la psicología se diría como que también se muestra una mayor prevalencia del pulso tanático en lo impuesto por la matriz psicológica inconsciente del individuo en su accionar en el mundo, determinando y reforzando la rigidez de su sentido crítico, pero dotándolo de un mayor número de prejuicios. Esos prejuicios estarán dictaminados por los patrones arquetípicos a los que responde culturalmente el individuo en su momento presente, que no es más que otro nivel de Neptuno infiltrado en el modo básico de la estructuración psicológica racional que hace el individuo mismo de sí mismo. La biología vería, en su lenguaje, que la membrana es lo que separa a la gota viva del océano vivo. Y que de su permeabilidad depende su salud y su vida; si es demasiado permeable, se disolverá y será océano, sera todo y será nada; si lo es poco, terminará siendo detrito, un cadáver en el fondo. Las almas que captura el diablo de todo Dios, diría cualquier religión, pues también de esto se nutre la Totalidad para manifestarse en la eternidad, de la muerte. Piensa en el océano, en la charca, o en cualquier fluido; la vida no prospera jamás en un agua demasiado limpia.

sueñosVolviendo al tema de los sueños diremos que los “sueños ordinarios”,si bien son Neptuno, se circunscriben a la esfera del Inconsciente Individual, y que los “importantes” la traspasan dándonos acceso a las otras regiones de él. Dentro de los sueños ordinarios, la psique realiza sus descargas desorganizando u organizando, según se mire, los contenidos no posibles de estructurar coherentemente por la conciencia en su cotidiana vigilia, dentro del campo individual de su inconsciente. Apelando al Neptuno personal como elemento vehicular y simbólico, se accede a esta región cuando dormimos para que nuestra mente vuelva a equilibrarse en un ambiente auto regulado, relajando el control de la mente conciente y suprimiendo su sentido crítico. Es en este marco que nuestro propio Neptuno tiene “preferencia” por determinado tipo de patrones simbólicos y dinámicas particulares específicas para nuestra estructura energética individual en su modo de manifestarse y de ver la totalidad; la posición por signo, casa y aspectos, nos darán las pistas de éstas preferencias en cada uno de nosotros de un modo claro, manifestándose así a través de determinados tipos de valores arquetípicos presentes en nuestra estructura individual propia y heredada del entorno energético de desarrollo personal siempre presente. Núcleo familiar, cultural, el entorno cercano tanto mundano como el de su cotidiano interactuar con el mundo y con los otros individuos. Neptuno, en sí mismo, no tiene ninguna preferencia particular de modo para expresarse; él es el Todo, en donde transitoriamente todo es posible y finalmente lo mismo, una transitoriedad. Muchos sueños “importantes” describen a veces el recuerdo de un cierto futuro y los llamamos así anticipatorios. Aquí el Ser individual ha tomado contacto con la Totalidad del no-tiempo no-espacio, y de todos los tiempos simultáneos. Es nuestra estructura personal quien lo filtra de un modo temporalizante particular viéndolo todo el tiempo desde esa sola manera consciente e inconscientemente personal. La astrología tradicional en su lenguaje interpretativo se refiere a ello como el filtro particular expresado por el Neptuno natal y sus aspectos, que tiene a lo real. Suena algo críptico y vago, pero así es también todo aquello que puede decirse claramente sobre Neptuno, o sobre aquel profundo amor indescriptible, sin volverse vagamente poéticos, poco serios o hasta delirantes.

dali-3El 3 de Febrero de 2012 a las 18:53 GMT, Poseidón ingresará en su palacio de Piscis mientras Plutón pasea por Capricornio. En la mitología clásica Neptuno es el Señor de los Terremotos, y se lo destina al mar con el fin de aplacar sus iras. Una famosa fue la que sostuvo contra Odiseo cuando éste volvía desde Troya a su patria tierra en la Isla de Ítaca. Plasmada por la pluma eterna de Homero en La Odisea, el Héroe sabe que para ganar debe usar las mismas armas de Neptuno en su contra, pero que toda victoria será finalmente transitoria. No puedes ganarle a Dios, ninguna parte puede ser más omnipotente que el Todo, y aunque se intente ver el Apocalipsis milenarista atrasado con esa fecha citada, volviéndose más masomenísta, tengamos en cuenta que solo será una proyección en fantasía de nuestro propio miedo al futuro. Ya sucedió y sobrevivimos a ello. Fue el 11 de Marzo de 1520, y Plutón también estaba en Capricornio. Epoca en donde nacieron las entidades difusas de las Corporaciones. Un nuevo poder entre las Iglesias y el Estado con quien repartir el dinero, pues eran ellos los dueños del dinero y se habían hecho de él por medio del más viejo engaño: la ilusión. Las estructuras de poder habían sido disueltas por Neptuno y andaban perdidas en su fantasía de una aristocracia ilustrada con despóticos eternos poderes absolutos para sí. El fantasma oscuro de su cadáver de aislamiento se manifestó en escena como el único modo de seguir viviendo. Fue una pesadilla tanto del Papa como del Rey entonces. El Mundo debió ser ordenado nuevamente, pues no constituía para ellos ya sino un absurdo. La ciencia de los hechos comenzó a triunfar en su explicación de la realidad velozmente, y la ciencia logró imponerse en el próximo tránsito de Plutón en capricornio con el iluminismo cuando Neptuno estaba opuesto al de ahora, ilusionando al Leo de los hombres. Doscientos cincuenta y cuatro años después de haber comenzado, los sueños delirantes de una pseudo-totalidad habían encarnado. Hoy, quinientos años después de la anterior circunstancia celeste igual, el mundo ya no es un absurdo encarnado, ni el espíritu es inepto para comprenderlo. Al contrario, es muy posible que nuestro espíritu humano ya haya comprendido el mundo hace mucho tiempo, aunque no lo sepa todavía de una manera plenamente conciente, o aunque no vaya a saberlo así, nunca. De momento es algo que hace al plano del inconciente colectivo y flota en él. Un algo todavía más cercano a la conciencia de su cabeza de chorlito, que la Totalidad.

dali-2Pero dejemos las novedades del pasado y los recuerdos del futuro, que no son más que un efecto colateral de la reacción a la energía de parte de nuestra propia conciencia. Lo mismo que las ilusiones y las fantasías, son tan solo la representación captable de una dimensión inconcebible filtrada por nuestra resistencia a no desaparecer, nuestra parcial interpretación lógico-coherente del contacto con ella. Esto a lo sumo es comparable a la concepción de la realidad superior de algo, partiendo solo de la interpretación de una sombra proyectada en nuestro propio y acotado plano de la realidad que vivimos de un algo que está fuera de ella. No se puede distinguir un camello de un cacahuete si sólo se tienen en cuenta las jorobas. La infiltración en la conciencia de este modo amoroso neptuniano de conceptualización de la deidad en la masa humana, es la certeza que se expresa en el empecinado resalte religioso durante la Era de Piscis en el que Dios es “Amor”, y que es indiscriminado en su manifestación, que ya no es privativa del Faraón, del Cesar o del Rey el ser una deidad encarnada, cualquiera puede serlo, hasta el hijo de un carpintero. Anteriormente a menudo los dioses encarnaban en la mitología greco-romana en las figuras de mendigos y pordioseros para percibir y probar la apertura de corazón de los simples mortales, mostrando con ello que llegaba a todos, pero seguía impuesto en lo ideal político lo jerárquico de sus líneas filiales en el derecho a los dominios puramente terrenales, pues la concepción de la totalidad era entonces impositiva y más plutónica; un Dios Señor de los Ejércitos que conquistaba de la Era de Aries era lo que predominaba. ¿Cómo será la concepción del Dios-Uno en la Uraniana Era de Acuario? Sí, seguramente extraña. Quizá ya no sea Uno, o quizá nos muestre una nueva cualidad en Él. La conexión con la energía neptuniana nos brinda certezas inexplicables, muy solidas fantasías y un amor infinito. Evitar el quedar fascinado por esto, pues es muy difícil a nivel consciente, aunque no imposible. Tienen aquí expuestos algunos datos, hagan pues con ellos lo que gusten y concluyan lo que quieran. Nunca se estará tan errado finalmente cuando se trata de Neptuno, aunque tampoco nunca será cierto. Un reino del Ser en el que todo es posible porque es Todo, aun aquello centésimamente innominado e imposible, y más.

1 Comentarios

Natasha (22.Oct.2010 @ 17:36 gmt) dijo,
Gracias por esto. Lei varios articulos y me gustan mucho! Este particularmente lo comparti en facebook!! Gracias!! Saludos!!