Artículos

Plutón en Capricornio: El Rey está desnudo.

Autor:

Lentamente se van resquebrajando como sujetas a un sutil terremoto que no cesa las estructuras físicas, emocionales y mentales ante la desesperación de aquellos que procuran mantenerlas. Es un proceso global transversal a todos los estratos personales y sociales de la humanidad, y todos podemos verlo claramente si prestamos atención. Lo primero en caer son las máscaras, las conocidas y brillantes máscaras, deslucidas ya por el amarillento tinte añejo con que supo revestirlas el tiempo, que dejan expuesto a la luz el carcomido esqueleto que las sostiene. Podemos ver cómo esos rostros confiables que tanto nos tranquilizaban con sus sonrisas paternales y protectoras, comienzan a parecerse cada vez más a siniestras calaveras que con macabro gesto incesantemente nos devoran, y cómo, casi en cámara lenta, caen los velos ilusorios que nos ciegan por doquier dejándonos expuestos a la más cruda realidad.
Alejandro Fau | Plutón en Capricornio: El Rey está desnudo.

Patéticos, quizá sea esta la palabra que define más adecuadamente los tiempos que corren. Lejos están aquellos años en que al menos se guardaban las formas, en donde imperaba en la sociedad el refinado gusto por los procedimientos, si bien amorales, al menos éticos. Sin dudas estos tiempos actuales tienen sus pros y sus contras como siempre y como antes, aunque sean la mayoría imperante éstos últimos desde el punto de vista humano por el daño psicoemocional que ellos conllevan. Hoy día ya no es necesario que se disfracen las expoliaciones, los actos violatorios de los derechos civiles y la injusticia para lograr beneficios inmediatos. Pareciera que, antes bien, conviene no hacerlo, ya que el gasto que ello implica reduciría innecesariamente las ganancias. Innecesariamente debido al grado de participación popular en los asuntos comunales, el que es prácticamente inexistente ya sea por acción u omisión del aparato estadual; ya que, al mismo tiempo, este accionar logra sumir a las masas en un estado de estupor del que es difícil arrancarlo. Tras décadas de estupidización y desinformación mediática metódica, y la destrucción de los sistemas educativos públicos, se ha garantizado la parálisis ante el estado de indefensión que el pueblo liso y llano padece y soporta actualmente.

silencioMás de un cuarto de milenio hemos pasado sosteniendo un estado máscara en favor de los intereses privados, un supuesto gobierno de todos que favorece solo a unos pocos. Revisad la historia de vuestros pueblos y encontraréis una gran mayoría de apellidos iguales a los actuales, o el de sus familiares directos que es lo mismo, en los puestos claves de gobierno. Las mismas familias gobernando a través de los años, y tratando por todos los medios de hacerlo por siempre jamás, acumulando incesantemente poder y fortuna. Revisad la historia de vuestros pueblos y veréis que las llamadas conquistas sociales no son más que mejoras en la salubridad de los espacios en los que se desempeña y vive la aún población cautiva, por no decir llanamente esclava. Me refiero a la Europa occidental y al auto-denominado “Primer Mundo” y no a la historia de las Américas, que hace más de quinientos años que lo padece y puede verla cualquiera desde su más tierna infancia reflejada en los manuales escolares. Me refiero a esas pulcras celdas con aire acondicionado, IPods, televisión e internet que con su ilusoria imagen de brillante modernidad encubren y garantizan la falta de libertad de aquellos que las habitan. Estoy hablando del mal llamado “Mundo Libre”, tan occidental y cristiano.

Vivimos hoy tiempos turbulentos. Tiempos en que van quedando expuestos los Imperios Comerciales Privados, propiedad de unos pocos, enmascarados de Repúblicas y Democracias de todos. Tiempos en que la violencia está a flor de piel y es utilizada por uno y otro bando de este mundo internamente polarizado entre despiertos y dormidos, entre amos y esclavos, entre engañadores y engañados. Vivimos las horas en que el reloj del cielo nos marca como el tiempo de Plutón en Capricornio. Pero no solo a nivel de la organización social, también a nivel de conocimiento se extiende esta revolución. Los avances en las ciencias físicas están pasando del campo puramente especulativo y teórico a la revelación en lo práctico de la verdad más cruda. Nuestros científicos están poniendo contra las cuerdas a la realidad para que revele sus secretos. El LHC (Large Hadron Collider , Gran Colisionador de Hadrones por sus siglas en inglés) se encuentra al borde de desvelar la manera en que la materia se hace realidad y el modo en que el Universo todo fue creado. La “Máquina de Dios”, tal como fue bautizada de manera cariñosa por la ciencia, promete hacer tambalear y hasta poner fuera de combate las antiguas concepciones teológicas sobre la creación, junto a los avances en el estudio de las llamadas Energía y Materia Oscuras (constitutivas de la mayor parte del Cosmos que vemos y vivimos) y de la Anti-Materia, que apuntan también hacia lo mismo.

lhcAl precio exorbitante de una enorme y fastuosa catedral, los sacerdotes de la razón han construido el aparato. Cada segundo de su funcionamiento consume tanta energía y dinero como para garantizar la vida de los miles de seres que hoy mueren de hambre en el mundo cada día. La excusa esgrimida, es la de salvar la de millones en un futuro cada vez más incierto. Bajo los verdes paisajes de la frontera franco-suiza un anillo infernal de 27 km. encierra el poder de mil soles; haces de partículas que ningún ojo puede ver y a velocidades de espanto, se inmolan en el altar de la ciencia y nos revelan sus secretos corazones; estallidos tan potentes como nunca antes son creados y una nueva verdad emerge, una verdad más real que cualquier dogma anteriormente concebido. ¿Cuántos han de morir por su causa? Aún no lo sabemos. Lo cierto es que los hombres, hoy como ayer, se sienten obligados a ofrendar la vida de muchos para agradecer a los dioses los bienes recibidos. Cuando aprendimos a liberar la energía del interior del átomo ofrendamos la vida de cientos de miles antes de encender con ella la más pequeña de las lámparas. Pareciera que cualquier conocimiento que obtengamos debe primero constituirse en un arma de terror que podamos poner en manos del Dios y Señor de los Ejércitos... Nobleza obliga, dirán algunos a fin de justificarse.

Pero todo esto es algo producido por nosotros, simples humanos, y no por algún Dios que nos hayamos inventado. Es algo que nos pertenece de un modo exclusivo y que nos distingue de aquellos a los que denominamos simplemente como animales. No la inventiva general, algo que sobrada muestra da de continuo todo lo vivo, sino la invención de un Dios. La vaca no tiene un Dios, y no necesita adorarlo ni temerlo para seguir viviendo. El animal no necesita esgrimir como excusa una deidad para justificar lo que hace. No necesita construir templos ni altares donde inmolar a sus semejantes o segregarlos por no compartir sus pareceres o creencias. Antes bien protege a los suyos de los comunes depredadores. Antes bien está dispuesto a compartir con los suyos y con aquellos diferentes de él toda la vida y los recursos. Solo el hombre es contrario a esta ley natural que rige para todos los otros seres y que él considera inferiores. No niego el avance que constituye la auto-conciencia entre nosotros como especie, pero nuestros pretendidos avances son despreciables frente a aquellos que conseguiríamos actuando como ellos. Claro que no tendríamos Dios, o sí, pero sería este incluyente y en modo alguno discriminatorio. Claro que no tendríamos Ejércitos, o sí, pero serían éstos defensivos y en modo alguno violatorios. Claro que no tendríamos Amos ni Tiranos, sean estos buenos o malos, sino solo lúcidos dirigentes trabajando en favor de todos; pero esto solo podrá darse cuando reconozcamos como poder supremo no al odio sino al amor, y cuando nuestra conciencia, infantilmente egoica, madure hacia una conciencia de especie.

calentamientoAsí pues, hacia cualquier lado que volvamos la mirada podemos ver los claros signos que representan, desplegadas como en un manual de estudio, la energía de Plutón en Capricornio manifestándose en el mundo. Las viejas estructuras sociales, culturales, religiosas y económicas están en crisis, y se hace perentoria una reestructuración profunda para seguir adelante. También vemos, salvo en algún caso, una marcada resistencia hacia esto. Solo en nuestra concepción del teórico Universo real y físico, y desde la mirada aparentemente objetiva de la ciencia, el cambio fluye con infantil entusiasmo. Las estructuras económicas, religiosas y estatales se resisten a tales cambios de un modo manifiesto y evidente, mientras que las culturales solo asisten, estupefactas la más de las veces, a su inevitable transformación. Todas estas manifestaciones pertenecen al campo sutil de la conciencia, a nuestra exclusiva y humana concepción del mundo, pero la energía transpersonal se manifiesta no solo allí, sino también más allá de ella. Podemos percibirla claramente en aquellos asuntos que están fuera de nuestra área de influencia y control, como los fenómenos de la naturaleza por poner el caso más claro y evidente. La transformación en los sistemas climáticos de las distintas regiones del globo nos tiene desconcertados. Nuestro desconocimiento sobre los sutiles parámetros que lo regulan, y las actividades que inconcientemente desarrollamos interviniendo en los entornos naturales con el fin de obtener mayores beneficios económicos, nos llevan a pensar que tenemos no poca responsabilidad en los desequilibrios que observamos. Aunque, quizá, solo sea producto de nuestra visión antropocéntrica de las cosas la que nos lleva a esta conclusión, ya que también desconocemos la evolución del clima en la Tierra a lo largo de períodos prolongados de tiempo.

Pero volvamos al tema de la conciencia y sus manifestaciones a niveles personales y sociales de un modo cada vez más evidente con esta instancia celeste, ya que ese es el tema que nos reúne aquí. Ocuparnos de otra cosa solo serviría para llevar inquietud y acrecentar los temores de los que buscan que otro solucione sus problemas y que no están dispuestos a contribuir en nada a la evolución consciente de la especie. Es algo que gustosamente dejamos para los políticos que ven señales del Apocalipsis en cada acción que realizan sus opositores, los “astrólogos” predictivos, y los medios de desinformación masiva que lucran con ello.

extranjerizacionA nivel psíquico global podemos observar la cada vez más extrema polarización a niveles políticos y sociales. Tal como advertía Macchiavello en su tiempo, también con Plutón transitando por el signo de Capricornio, los nacionalismos intentan imponerse a nivel de gobierno, la xenofobia crece entre la población, y el extremismo religioso está a la orden del día. Paralelamente, y a nivel social, también observamos ahora la exposición de un fenómeno por demás interesante. La evolución tecnológica ha configurado un mapa mundial distinto de aquel al que estamos acostumbrados a ver en términos geográfico-políticos. El desarrollo de las redes sociales en la internet nucléa a los individuos por afinidad de ideas trascendiendo las fronteras físicas y configurando nuevos actores en las pujas de poder sin tener en cuenta los factores territoriales. Por otro lado los territorios nacionales se ven también desdibujados de sus fronteras formales de modo efectivo por efecto de lo que se ha dado en llamar como Proceso de Extranjerización de la Tierra. Las grandes corporaciones empresariales, haciendo gala de su avasallante poder económico, han ido apropiándose de grandes extensiones territoriales en las distintas regiones del globo, e imponiendo sus propias reglas de explotación y administración se han erigido en amos y señores de esos territorios y de sus habitantes. Otras, principalmente aquellas que controlan el mercado biotecnológico mundial, han saturado con sus productos las denominadas economías emergentes controlando la producción de alimentos en tal medida que logran influir las decisiones políticas y de gobierno en los países cuyos mercados controlan.

Estos Estados Máscara, como los definimos anteriormente y que podemos identificar por sus nombres y límites geográficos en cualquier mapa político, se han reducido al simple  gerenciamiento de los recursos naturales y humanos de un país para el beneficio exclusivo de los dirigentes políticos, sus familiares y amigos. En estos tiempos de crisis económica global estos estados están al borde del colapso institucional. Por un lado, el continuo saqueo de sus recursos naturales ha provocado un desbalance tal en las cuentas públicas que se hace prácticamente imposible el cumplir con los compromisos internacionales sobre créditos adquiridos a menos que se entreguen los derechos territoriales de la nación en su conjunto; y por otro, la presión ejercida sobre la población durante tanto tiempo va creando focos de resistencia y generalizado descontento, que amenazan la credibilidad de sus dirigentes y su continuidad política. Hoy vemos como se anuncian con grandes titulares “aplastantes” triunfos electorales en muchos países, mientras se oculta la realidad de que cada vez son muchas menos las personas que concurren a votar; y vemos cómo los candidatos políticos gastan más en publicidad, estudios de mercado y asesores de imagen, que los presupuestos que asignan luego a mejorar las condiciones de vida de la población.

desinformacionVemos también, cómo los gobiernos que se apartan de estos esquemas son atacados por los grandes grupos de medios de comunicación nacionales, regionales y mundiales, expresamente contratados, y controlados, por aquellos que quieren mantener el mismo estado de las cosas con el fin de seguir acumulando poder, al tiempo que son presionados por los organismos multilaterales de crédito con amenazas de boicot, sanciones económicas y de cierre de los mercados a los bienes que producen, procurando desestabilizarlos. Los gobiernos latinoamericanos y los llamados países “pobres” de la Unión Europea son una muestra cabal de esto, y podemos seguir el despliegue de ésta estrategia en los titulares de los periódicos y los telediarios, valga la redundancia, cada día. Como nunca antes hoy el poder de los medios de comunicación masiva es enorme, y se han transformado en el arma predilecta de los gobiernos o de aquellos que pretenden hacerse con ellos, pues desde allí pueden (y de hecho lo hacen) moldear las supuestas necesidades, opiniones y creencias de la población sobre cualquier tema. Neptuno en Acuario se hace ver de un modo funesto aquí, al servicio de la manipulación plutoniana. El continuo bombardeo de imágenes y palabras que son seleccionadas exprofeso para impactar en nuestro sistema emocional y arquetípico, logran imprimir el inconsciente humano generando en nosotros reacciones automáticas ante determinadas cuestiones que no resisten en menor análisis lógico si las enfocamos racionalmente. Cualquier entendido en sistemas informáticos puede hacer la analogía con la implantación encubierta de diferentes tipos de software dañino (Worms -gusanos- y Virus) y no estaría en modo alguno equivocado sino que, por el contrario, es eso lo que sucede.

A nivel psíquico individual, podemos ver como se manifiestan estos “softwares” inconscientes en los otros y en nosotros mismos en el cotidiano. Las estructuras de creencias que conforman nuestros juicios y prejuicios, y las emocionales, ya sean éstas implantadas, auto-creadas o heredadas, entran en conflicto con la realidad que vivimos y nos afectan profundamente en algún sentido. Muchos buscan consuelo en las diversas  estructuras religiosas modernas, pseudo-religiosas, pseudo-místicas o pseudo-científicas, que saben capitalizarlos descreídos como están de las estructuras religiosas tradicionales tanto como lo están de las políticas; algunos otros, más instruidos o conscientes, apelan a psicoterapias de diverso tipo para sortear la desazón en la que viven para poder situarse de un modo claro y más real en su cotidiano devenir. El hecho es que el Ego individual se enfrenta al conflicto que se suscita entre el propio sistema de creencias y la realidad efectiva en la que se vive. La sintomatología se puede apreciar no solo en los crecientes índices de los diversos modos de adicción y escapismo presentes en nuestro mundo globalizado, que ha sumado a los tradicionales alcohol y estupefacientes los de la televisión, los videojuegos, la internet y las diversas perversiones sexuales, sino también en el marcado incremento de las psicopatologías clínicas de las diversas manías, fobias y depresión por señalar solo las más significativas que revelan los estudios realizados durante la última década por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y publicada recientemente (Junio 2010). El vertiginoso aumento en el consumo de ansiolíticos y antidepresivos registrado por la misma fuente, apuntan hacia lo mismo.

rey desnudoEn cuanto a la interacción social de los individuos, podemos agregar al ya citado incremento en la participación en redes sociales virtuales o reales (ONG's) con el fin de lograr resultados concretos ante el abandono que padecen por parte de las instituciones estatales, dos líneas muy claras de manifestación en su reacción a la energía. Una es el aislamiento y la otra, la del comportamiento violento. El incremento en los índices de criminalidad, violencia familiar y de género son un claro indicio de esto. Asistimos por doquier a explosivas y virulentas reacciones en individuos históricamente pacíficos y ante hechos que a primera vista nos resultan nimios; el sostenimiento empecinado e irracional de posturas extremas en el tratamiento de cualquier tema ya sea serio o trivial; las sorprendentes y desubicadas declaraciones de figuras públicas, reconocidas otrora por su moderación, que luego no saben cómo justificar sus exabruptos; y tantos otros ejemplos de esto que definimos como la caída de las máscaras que ocultan la verdadera personalidad y sus conflictos podemos verlas cada día. Todas estas situaciones están dadas por el doble efecto del resquebrajamiento y posterior caída de los velos que nos ciegan y que a la vez nos ocultan. Una situación que algunos prefieren denominar poéticamente como “el despertar”, como si con eso pudiera suavizarse en algo la contundencia que implica el enfrentarnos con la más cruda realidad. Pero es algo a lo que debemos ir acostumbrándonos en estos tiempos, ya es hora de asumir que tanto el propio como el de todos, desprovisto de todo glamour y gloria, mal que le pese, el Rey está desnudo...

1 Comentarios

Augusto (21.Sep.2010 @ 13:14 gmt) dijo,
Muy bueno