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Astrología de la crueldad (3): En el nombre del Arte.

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En el nombre del Arte se han hecho muchas cosas, y se siguen y se seguirán haciendo. En el nombre de Dios también, tantas como en el de la patria o del amor. Pero nada de lo que se hizo o dejó de hacer ha disminuido en algo el nombre de Dios, el de la Patria, el Arte o el Amor. Y lo mismo pasa, pues… con la Astrología.
Alejandro Fau | Astrología de la crueldad (3): En el nombre del Arte.

La Astrología, por suerte, existe más allá de la opinión personal, institucional, corporativa o política que cualquiera tenga o pudiera tener sobre ella. El condenarla, ensalz arla, apoyarla o combatirla, no hará en ella mella alguna sino solo en aquellos que ejecuten esas acciones o, al menos, así debiera ser si es que hay justicia en el mundo. En el nombre de la Astrología se han escudado y justificado innúmera cantidad de gentes y de cosas, tantas como en el nombre de la política y de las religiones se han hecho y aún se hace. Lo cierto es que todas estas cosas proliferan y se mantienen, necesariamente, por aquellos que buscan y ambicionan ejercer algún poder o dominio sobre los otros, propagando la ignorancia y la mentira, y demonizando en cambio a la verdad. Muchas veces solo se apela a la Astrología, como a la religión o a la política, para que algunas personas se sientan, y efectivamente a veces se vean, impunes ante la justicia ordinaria de los hombres o de aquella que debiera ser de Dios.

granosLa evolución de la práctica astrológica a lo largo de los siglos ha impregnado las sociedades humanas favoreciendo su propia evolución conciente. Inicialmente constituyó un gran provecho evolutivo al ser un medio seguro para regular y ordenar los trabajos agropecuarios en el traspaso de la fase del nomadismo de los cazadores-recolectores a la del sedentarismo agrícola-ganadero, que fue lo que impulsó las nacientes economías sociales. Tener presente los ciclos propicios ligados a la siembra y la cosecha de las distintas especies vegetales, y la preparación y el aprovechamiento regulado de los ritmos naturales de parición de los diferentes tipos de animales, fueron siempre de vital importancia para los seres humanos y el desarrollo de sus actividades presentes y futuras, y posibilitaron el desarrollo intelectual en más de un sentido. Dicho conocimiento, que algunos infieren adquiridos por la simple observación de los procesos naturales, no constituía una propiedad exclusiva de nadie en particular sino de todos, y era traspasado de padres a hijos junto con el resto de su bagaje cultural como un saber necesario para la propia supervivencia. Esta práctica de la astrología, primitiva e inconsciente, era común a toda la especie humana sin importar su procedencia geográfica o el nombre con que se la conoció luego.

sumerLa atenta observación consciente de los cielos, con el correr del tiempo rindió sus frutos posibilitando el traslado de un sitio a otro de un modo seguro sin temor de extraviarse y sin importar que la travesía se efectuara por tierra o por mar (ampliándose luego hasta nuestros días al aire y al inmenso espacio interplanetario y estelar). Conscientes ya de estas cuestiones, se lo siguió observando y se comenzó a asociar los distintos fenómenos celestes que allí se producían, a los acontecimientos y sucesos que se producían aquí en la tierra, pero, dado lo infantil de nuestras creencias producto de nuestra joven y poco evolucionada conciencia, fueron asociados al poder de los Dioses que habitaban allá lejos en los cielos. Fue así que aquellas estrellas vagabundas, los planetas, fueron imbuidos de voluntades independientes a las que había que adorar para llamar su atención y granjearse de ese modo sus favores, o arriesgarse a soportar sus caprichos y arbitrarios castigos, ya que sus acciones eran terminantes e inmodificables desde la pequeña esfera de injerencia humana. Nacen aquí los primeros panteones mitológicos de las diferentes culturas, los que tan solo, y nominalmente, fueron modificados a lo largo de los siglos para uso y abuso de las autoridades religiosas de todos los tiempos y lugares, algo que siempre les ha proporcionado pingues e innumerables ganancias, logrando, con su astucia, transformarse en los exclusivos intermediarios con las deidades a los ojos de las diferentes sociedades del mundo.

A partir de este hecho los primeros estudiosos de la Astrología fue que se transformaron en los líderes del poder terreno, velando este saber celeste al pueblo liso y llano desde entonces, y a través de distintas y diversas acciones procuraron mantenerlo oculto y a salvo de sus enemigos y de las miradas indiscretas. Pero con la evolución del pensamiento y la conciencia humana comenzaron las disputas y las divisiones. Quienes pretendían acceder al conocimiento por afuera de las estructuras institucionales religiosas, fueron tolerados inicialmente como “Iniciados en los Misterios”, al igual que los regentes del poder militar y político quienes lo legitimaban, en la medida que propagaran solo sus saberes derivados y subalternos o que estuvieren alejados de ella, tales como las matemáticas, la geometría, la arquitectura, la poesía y la música. Estos personajes son recordados por la historia como los grandes sabios y filósofos de la antigüedad. Transgredir esta regla era enfrentarse al destierro en el mejor de los casos o, la mayoría de las veces, a una segura muerte. Los que evadieron este destino, siempre los hay pese a todo, son aquellos que se vieron forzados a crear sociedades secretas para difundir sus saberes entre quienes eran considerados merecedores de éstos (generalmente ambiciosos opositores del poder político o acaudalados hombres de negocios); y los que pretendieron competir por las ganancias y beneficios que reportaban las diferentes instituciones eclesiásticas, fueron los que formaron las diferentes facciones y sectas de las que la historia ha dado ya sobrada cuenta.

adivinosPero nos quedan aún por definir los infaltables espíritus independientes. Avispadas mentes que supieron explotar la ignorancia propalada por las instituciones entre el común de las gentes, y acrecentándola aportando lo suyo, solo para su entero y exclusivo beneficio. El rastro de éstos puede seguirse a lo largo de las crónicas y diversas relaciones históricas en la figura de los mal llamados Magos, Brujas y Adivinos, los que enmascarados bajo diversas coberturas pululaban en los mercados y reuniones populares de toda índole. Pese a todo debemos destacar la heroicidad de estos personajes, ya que soportaron por igual la persecución y enjuiciamiento de los poderes de la iglesia y el estado, en una época en donde la práctica no subordinada a éstos era condenada con la muerte. Su estirpe aún prevalece tanto en aquellos de espíritu libertario que buscan difundir el arcano conocimiento entre el pueblo para despertar su aletargada conciencia, como en aquellos que continúan explotando y perpetuando la ignorancia en su propio beneficio siendo así funcionales a las instituciones que les garantizan ese mismo estado de las cosas aunque aún los sigan condenando. ¿Cómo reconocerlos en la actualidad? Fácil. Estos últimos suelen apelar a la auto-exaltación de su ego, pero muy rara vez utilizan su nombre verdadero reemplazándolo por algún otro que tenga resonancias místicas o más “marketineras” a los ojos del pueblo, y, por lo general, se denominan a sí mismos con rimbombantes títulos que dejen bien en claro su importancia. En su gran mayoría, se trata de sujetos que padecen algún grado de desequilibrio psíquico y, algunos, bastante peligrosos.

Actualmente se divide la Astrología en dos grandes corrientes: Astrología Popular y Alta Astrología (o de Élite). Esta división no implica que una sea mejor que la otra, sino que se ocupan de cosas diferentes. Mientras que la primera se enfoca en el quehacer humano en su conjunto, la segunda se enfoca en el desarrollo ampliado de las que llamamos ciencias puras y reviste un carácter muy abstracto que difícilmente llega a difundirse por los canales habituales y, por lo general, permanece invisible al público. La que nos ocupa aquí, es la primera. No solo por ser la más accesible para la mayoría de la sociedad en su conjunto, sino por ser la que se ocupa de los asuntos humanos. Dentro de ella tenemos varias ramas que han ido apareciendo a lo largo de la historia. Como ejemplo citaremos las dos más importantes, las que a su vez se dividen en otras más delgadas: La Astrología Mundana, que se ocupa de las grandes corrientes Sociales de la Humanidad, y que se subdivide en Astrología Nacional (que se ocupa de las Naciones y Países del Planeta), Astrología Económica (que sigue los ciclos Económicos globales y específicos de cada región), Arqueo-Astrología (que trata de la evolución de la Astrología a lo largo del tiempo, los artefactos para su práctica, y su impacto en la sociedad), etc.; y la Astrología Individual, que trata específicamente de los Seres Individualidades. Esta última es la más conocida por todos y podemos dividirla en dos grandes ramas, la Predictiva y la No-Predictiva, que a su vez se dividen en otras más pequeñas según sea su enfoque o utilidad.

adivinos-tv“Muchos quisieran ver sus vidas desarrollarse del modo en que la sueñan despiertos, quisieran sentirse poderosos e importantes, lograr fama y fortuna, y dominar por encima de los que debieran ser tan solo sus iguales. Para ello apelan a cualquier modo de poder lograrlo sin importarles en lo absoluto lo que deban hacer, ni si ello les hiciere bien o mal a otros o a ellos mismos; solo les resulta importante el ser admirados o temidos, a fin de satisfacer su deformado y tiránico ego de quien son sumisos esclavos. Para asegurarse de ello es que necesitan la arenga conciente de un otro, y es así que mal gastan su tiempo y dinero en el auto-halago sin sentido que los humanos llamamos Adivinación.” [Alan Watts, “El Gurú Tramposo”] A ellos está dirigida la Astrología Predictiva en cualquiera de sus formas, pues no buscan evolucionar su conciencia de ser o desplegar sus cualidades únicas y originales en el mundo, sino permanecer en una chatura evolutivamente uniforme que atrofia la integridad de su ser beneficiando con ello solo a quienes lucran con su ignorancia. Se que lo anterior suena duro y cruel, pero es cierto. Pese a eso, es el tipo de práctica Astrológica más solicitada por el gran público debido a la difusión que se hace de ella por los aparatos de comunicación masiva bajo el dominio de los poderes instituidos, a quienes les conviene una masa esclava e ignorante para lograr su propósito de perpetuarse. Si encienden la televisión “de aire” en el horario central y miran, comprenderán casi de inmediato de qué estoy hablando.

La Astrología predictiva basa su eficacia en la negación de cualquier forma posible de cambio en la conciencia del individuo. Cuanto menos modifique el individuo su circunstancia presente, con mayor efectividad se puede “adivinar” su futuro. Por ejemplo, si vemos a alguien mirándonos fijamente mientras retrocede hacia un abismo, con certeza podemos predecir que caerá y se romperá cuanto menos una pierna. No se lo debe alertar en lo absoluto. Con ello no solo se obtendrá el pago en metálico por la predicción, sino también gran fama por el acierto atrayendo así una mayor clientela, ¿pero qué obtiene por su pago el consultante salvo los huesos rotos? Sí, claro… el privilegio de atestiguar ante los otros nuestra “infalibilidad” y quizá hasta salir en las noticias del telediario. Magra retribución, en verdad, por sus dineros… ¿Pero qué sucede si el preclaro oraculista no ve peligro alguno en sus circunstancias? Pues apelará a sus miedos e ignorancia y también le dirá que una gran catástrofe se cierne sobre él, pero que si se para sostenido solo por el meñique de su pié izquierdo en una encrucijada que lleva al cementerio a media noche sosteniendo en su mano derecha un gato negro sietemesino muerto en luna llena, podrá evadirla; aunque si lleva encima un talismán, que él puede procurarle a cambio de un pago extra, será mucho mejor y más efectivo, pues además le ayudará a prevenirse de la caída del cabello. El paranoico consultante se marchará tranquilo con alguna chuchería en su bolsillo, su cartera más liviana, y el astrólogo-adivino pues, seguirá acrecentando su fama y su fortuna. Vender pescado podrido, diría mi abuela, y poco más o menos puede decirse de ésta práctica para informar al neófito aunque podríamos escribir páginas suficientes para llenar muchos y muy gruesos volúmenes sobre ella, y creo yo que ya esto es un buen resumen.

Espiritu libreLa rama No-Predictiva se practica desde hace muchísimo tiempo también, y antiguamente estaba asociada a las artes médicas en su conjunto. Mas a partir del siglo XIV, sobre todo en las figuras de Paracelso y Agrippa, dieron impulso a la moderna psicología aplicándose a los padecimientos psíquicos del individuo. Este tipo de práctica se enfoca en las circunstancias presentes de las personas y en la repetición de las reacciones históricas, definidas a partir de allí como “maníacas”, de éstas a los sucesos cotidianos y al tratamiento de ellas. Por aquella época no fue bien recibida por las instituciones del poder regente, ya que lograban rescatar de la hoguera a quienes representaban un peligro real para ellas, y fue censurada, perseguida y condenada por éstas. Resurge a partir de finales del siglo XIX y principios del XX, fuera de las sociedades secretas en donde se la seguía practicando desde que el mundo es mundo, en las figuras de C. Schmitz, J. Fankhauser, Thomas Ring, Dane Rudhyar y C. G. Jung entre otros, quienes impulsados por el creciente interés popular en las cuestiones espirituales y la naciente psicología, lograron su desarrollo práctico a niveles nunca alcanzados hasta entonces. A lo largo del último siglo su práctica se ha difundido por el mundo bajo distintas denominaciones, muchas de ellas ni siquiera apelaron al nombre de Astrología para sortear el descrédito afianzado por los predictivos y para evitar que se la confunda con ella, pero en los últimos años se han vencido esos prejuicios (confiando en la evolución de la conciencia de la especie y su capacidad de discriminar, creo yo) anunciándose como PsicoAstrología y Astrologías Transpersonal, Humanística, Evolutiva y de la Nueva Era, entre otras, según sean las técnicas empleadas en su práctica.

Este tipo de prácticas, se centran en el trabajo consciente del individuo sobre la totalidad de sus herramientas y posibilidades y en el modo que tiene de desarrollarlas, sus circunstancias presentes y la forma en que él puede operar sobre ellas para construir del mejor modo posible su propio futuro, dando a entender, que no hay uno predeterminado e inamovible sino que éste depende de la propia acción individual, consciente o inconsciente, para poder realizarse. La Astrología aquí, se transforma en una herramienta posibilitadora del auto-conocimiento a partir de la cual el ser humano puede sondearse a sí mismo haciendo emerger de su inconsciente sus propios saberes y recursos, logrando una vida más plena y desarrollándola hasta límites que no hubiera creído antes que fuesen posibles. La rama No-Predictiva, digámoslo así, no vende pescado fresco ni podrido, sino que enseña a pescar. La autodeterminación y el libre albedrío son dones que hemos recibido todos los seres por igual, y defender estos derechos incluye el del acceder a la información veraz tanto de nosotros mismos como de aquello que hay y sucede, lo que hagamos con ella depende enteramente de nosotros. Tengámoslo en cuenta a la hora de salir rumbo al mercado.

1 Comentarios

graciella (14.May.2010 @ 20:59 gmt) dijo,
Muy interesante artículo, lo mismo que el 1 y 2.Coincido en que la Astrología nos clarifica y fortalece nuestra capacidad de autodecisión.