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Plutón en Capricornio: El Poder de la Debilidad.

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Vivimos tiempos revueltos, quién lo duda. Tiempos donde todo lo que parecía normal se desbarranca. Tiempos en que todo lo que dabamos por sentado y eterno demuestra su fragilidad y se agrieta lentamente primero y se fragmenta luego antes de caer pulverizado en un instante. Estados, poderes, seguridades externas e internas que nos habían asegurado un orden claro se vuelven turbios, ajenos, lejanos. Procesos de consolidación largamente esperados demuestran su falsedad indiscutible ante el proceso de degradación natural, y caen presa de la inefable entropía de las cosas que los devuelve al caos primigenio de donde alguna vez salieron. Promesas, verdades, certezas y esperanzas muestran su verdadero rostro de ilusiones infantiles improbables en el mejor de los casos o, en su mayoría, su lisa y llana imposibilidad real. Pero aún no es el final, quién no lo quisiera ahora que todavía conserva un rastro de cordura en este vertiginoso avance hacia lo irremediable, pues aún falta bastante. Ante nosotros apenas se divisa allá, aún emborronado por la lejana línea del horizonte que separa el cielo de la tierra, el ondear vibrante de una visión apenas entrevista en sueños, aquel inconmensurable horror del abismo de la extrema locura.
Alejandro Fau | Plutón en Capricornio: El Poder de la Debilidad.

"Se non sei parte della soluzione fai parte del problema"
Errico Malatesta



Leer los periódicos se ha transformado en un hecho alucinante. Los telediarios que, en teoría al menos, debieran mostrarnos la realidad de lo que pasa y mantenernos informados, han ocupado el primer puesto de audiencia en las innumerables ficciones televisivas creadas con el solo fin de entretenernos y distrarnos por un rato de lo que en la realidad nos pasa. La delgada línea que separa la realidad de la ficción ha desaparecido por completo, ya nada es enteramente cierto o ficticio. La verdad se nos revela tan solo como una compleja trama de estructurales mentiras, y lo que creemos fantasiosamente imaginado descubrimos que se yergue incólume sobre los sólidos cimientos de las verdades eternas. Aquello que creíamos imposible es lo que en verdad sucede, y lo que se nos muestra como real a nuestros ojos no son solo más que imaginerías creadas por nuestra mente en un desesperado intento por no desintegrarse. Pese a todo el proceso sigue en marcha y lenta pero inexorablemente nuestra consciencia humana se sacude la modorra milenaria de confusos sueños y despierta. Aún no es totalmente evidente para todos, sí, pero va despertando. No es completamente evidente porque la gran mayoría de la masa humana sufre espasmódicas visiones de alerta sobre lo que percibe del mundo y reacciona con diversos síntomas, todos los cuales podemos encuadrar claramente dentro de las diferentes patologías psicológicas conocidas, que la confunden y que se termina achacando quizá a otras causas, antes de volver a caer en ese estado de semi-vigilia.


Los efectos de Plutón en su tránsito por el Signo de Capricornio, que demuele estructuras, fractura rigideces en las instituciones y transforma finalmente obsolecencias en las formas fácticas del mundo, tambien opera sobre los sutiles planos que van más allá de la materia y que vemos manifestados luego como un efecto méramente histórico sobre los hechos. La consciencia social e individual es uno de ellos, y es la principal causa de dichos cambios históricos a los que hacemos referencia. En artículos anteriores hemos abundado en ejemplos y profundizamos sobre el hecho de que lo que está en entredicho de modo más visible es la transformación radical de la función psicológica del ego tanto a nivel personal como social, y el cómo ello impacta y opera finalmente en el cambio profundo dentro del proceso histórico que sigue la especie y la cultura humana como un todo. El psiquico es un plano sutil que nuestra actual física detesta por incómodo, pero que en algún momento deberá de tener en cuenta si es que quiere arribar a las causas primeras de las cosas. Un plano sutil bastante incomprendido, y poca y erróneamente definido y explicado, ya que solo se lo acepta a regañadientes como algo pura y meramente perteneciente a lo humano, o a lo sumo a lo mamífero, y que denomina como “psicológico”. Una dinámica escurridiza que suele ser utilizada de modo aviezo y oportunista por aquellos brutos ignorantes que basan sus infantiles creencias en ella para atacar las ideas evolucionistas y hablar y justificar así un supuesto “Diseño Inteligente” exclusivamente creado por su Único y Verdadero Dios de segunda o tercera mano. Un plano sutíl y esencial de la existencia, una parte ineludible e inseparable de ella, que no puede ser excluído ni apartado ahora porque aunque parcial, mayormente desconocido y pobremente interpretado, aplicado y comprendido, el plano psíquico, o lo psicológico, puede aportarnos las pistas y un lenguaje que nos permitan percibir y explicar aún más claramente esta instancia crucial que como sociedad atravesamos actualmente.

psicoEn los procesos de transformación profunda de la personalidad, a nivel individual, suelen presentarse diversas patologías psíquicas que una vez tratadas pueden dar cauce a la emergencia de un nuevo estado del Ser más sólido y amplio, psicológicamente hablando, que el anterior. Lamentablemente el objetivo de la clínica siempre fue, y aún es, volver a insertar al individuo en los mismos esquemas y patrones externos de su vida que lo llevaron a la desintegración de la personalidad, congelando o interrumpiendo el proceso de transformación tornándolo inútil e inviable, atrapando así la dinámica psicológica en una repetición sin fin que tenderá a perpetuar el síntoma solo para ser tratado, una y otra vez, del mismo modo. En los actuales tiempos en donde no se trata ya solo de un individuo particular sino del cuerpo psíquico entero de la sociedad y de la consciencia colectiva pasa exactamente lo mismo, y podemos verlo en toda escala que lo veamos. Aparecen algunos pocos que logran dar cuenta de la repetición de los síntomas y llamar la atención sobre el hecho de que no puede insistirse más apelando a las mismas recetas para tratarlo, pero por desgracia sus sugerencias y observaciones caen en saco roto o son apartados de la escena de algún modo a fin de que no logren apercibir a las masas de lo que sucede. Pues cierto es que hay una parte de la sociedad interesada en que nada cambie, y es la parte que aún dispone de los medios para que así sea y emplea éstos a tiempo completo para lograr su objetivo; pero cada vez ésta queda más y más en evidencia develándose de quiénes se trata y el por qué de sus acciones. Mientras tanto, la mente social convulsiona cada vez más frecuentemente y avanza irremediablemente en la consecusión del proceso que en algún momento arribará a su fin logrando el salto de consciencia necesaria para que la especie garantice su supervivencia, o muera.

DisociativoEn el proceso de fractura previo a la transformación de la consciencia egoica tanto personal como colectiva que atravesamos en esta instancia marcada por el tránsito putoniano, es de esperar que se manifiesten síntomas psicopatológicos a modo de resistencia. El más claro que podemos ver en la actualidad es el denominado clínicamente en psiquiatría como Trastorno de Identidad Disociativo (mal llamado Esquizofrenia, aunque ésta también ya aparece, a causa de un error de interpretación semántico en un artículo escrito por el poeta T.S. Eliot en 1933 y que caló hondo en el público), ésto es una fragmentación del Ego en una o más partes que evolucionan separadamente, diferenciándose, y que pugnan entre sí para lograr hacerse con el control de la totalidad. Una lucha vana en este caso, ya que no hay posibilidad de que alguna de esas partes triunfe en modo alguno de forma permanente. Imaginemos un gigantesco iceberg como símbolo del Ego, que se rompe en dos o más trozos. Inicialmente el fragmento mayor logra hacer gravitar en torno a sí al/los más pequeño/s, pero en el decurso de su deriva todos acabarán diluyéndose más pronto o más tarde en el océano de la psique que los alberga y contiene. Visto así externamente es muy claro el proceso y sus consecuencias, pero cuando la observación se realiza desde alguna de las partes involucradas esta visión de contexto desaparece para cobrar mayor relevancia la pugna por prevalecer la una sobre la/s otra/s en una lucha cada vez más despiadada. Hay dos puntos importantes a considerar en esta circunstancia. Uno es, como ya dijimos, el desconocimiento de la inutilidad de la lucha en términos de supervivencia y el otro, la fantasía que subyace en las partes de que la/s otra/s es/son ajena/s de sí misma, diferente/s, otra cosa. Pero abandonemos un poco lo teórico, que puede sonarnos demasiado abstracto y confuso, y veamos algunos ejemplos de esta manifestación en el día a día que puedan llevarnos a una comprensión más clara del asunto. Aunque tal vez ello nos obligue a reconocernos y asumirnos como parte íntimamente involucrada y ésto quizá nos resulte, cuanto menos, poco agradable.

CacerolosLas luchas sociales a lo largo del tiempo han cambiado. Hoy día no son ya los estratos más bajos y desfavorecidos de la sociedad, históricamente carentes de propiedad alguna salvo su prole, los únicos que reivindican sus derechos inalienables de digna humanidad, sino que se han sumado los sectores medios de profesionales y comerciantes (la denominada “Clase Media” o “pequeña burguesía”) que han sido literalmente despojados de sus propiedades y derechos, y que conforman actualmente el nuevo proletariado de la sociedad mundial. No quiere decir ésto que conformen a día de hoy un frente único que lleven adelante su protesta y lucha de un modo solidario, organizado y coherente, sino todo lo contrario. Antes bien este nuevo sector lo tiene más complicado aún ya que arrastra consigo la angustia de haber sido y el dolor de ya no ser, sumado al resentimiento de haber sido abandonados a su suerte ante la hambreada masa de carentes violentos allí, en la primera línea de defensa de sus jefes y patrones. Estrategia ésta ya previamente diseñada por estos y que se les revela ahora como obvia ante sus ojos incrédulos, pero que aún, debido al condicionamiento durante largo tiempo enraizado en sus razonamientos por la instrucción aceptada y recibida por ellos como una suerte de bendición social, no logra digerirla y aprovecharla para que los impulse en un verdadero y claro accionar consciente a fin de efectuar un verdadero cambio revolucionario en lo social. Furiosamente reclama ante los estamentos superiores por su situación de “inseguridad” ante la violencia creciente que padece, al tiempo que niega el derecho a la protesta de los otros y justifica el defenderse por mano propia ante aquellos que desde antes que ella ha sido explotada por los mismos amos. Furiosamente reclama, digo, contra los arbitrarios y diversos monopolios que lo esclavizan económicamente, pauperizando de contínuo su calidad de vida, al tiempo que los sigue sosteniendo y llevando como bandera a fin de marcar una ilusoria diferencia de status contra aquellos que desde siempre, tal como le han hecho creer sus pastores y maestros, no tienen ni merecen nada. Divide y vencerás, fue la premisa histórica de los poderosos para sostener su situación de dominio fáctico del mundo, y aún la sostiene, aunque como expresó el Santo Iluminado de Villa Urquiza: Todo, puede fallar.

CacerolasAsí es como vemos a esas enormes masas de enyoguizados contables y secretarias, veganizados administrativos y azafatas de relaciones públicas, a funcionarios de tercera y cuarta línea gubernamentales con comprensivas sonrisas estudiadas en workshops de fines de semana o en algún postgrado, y a los pulcros médicos y abogados de relucientes estetoscopios e inninteligibles pero sacrosantos libracos legales, marchar virtualmente en masivas protestas mundiales por la internet y a través de las redes sociales (reclamando tanto por la vida de las focas canarios o ballenas, o la sangrienta guerra de Syria, el hambre estrutural en el África, el esclavismo en Asia o el furibundo deforestar por el avance de los cultivos transgénicos, o alguna muy difusa causa sobre el cambio climático, o etc., etc., etc.), volcarse satisfechos y sonrientes, luego de cumplimentado el rito de firmar las electrónicas peticiones o de clickear resueltamente un gran “Me Gusta” en algún foro sobre vida sana, en su verdadera efectiva y decidida marcha hacia el Mc Donal's más cercano para festejar su “encomiable acto de consciencia” zampándose un Big Mac; o a sumergirse cual sangrientos depredadores en las “Big Sale” de fin de temporada de los enormes Shoppings urbanos con tal de conseguirse una cartera Gucci o un modelo de Armani rebajados; o a ahorrar céntimo a céntimo durante meses privándose de lo más básico para obtener el último modelo de Iphone antes que nadie en la oficina. Pero, para ser completamente sinceros, también debemos decir que sus actos de protesta no se circunscriben solo a lo virtual, también podemos verlos marchar codo a codo golpeando sus cacerolas reclamando por pasajes y dólares abundantes y baratos con los que ir a Miami o al Caribe Imperial para sacar las fotos con que serán la envidia de sus relaciones, y adoctrinarán con ellas a su descendencia en el sagrado deber ser que les fue inculcado por generaciones, y que luego pagarán en interminables cuotas trabajando como esclavos horas extras durante años. Cierto, los vemos protestar. Protestan, furiosamente protestan, una y otra vez protestan... ¿Contra una gran Empresa? Creen que sí, pero no. ¿Contra un tiránico Gobierno? Creen que sí, pero no. ¿Contra quién protestan entonces verdaderamente? Conscientemente no lo saben. Protestan contra sus propios vicios, contra sus propias acciones, y, sobre todo, contra sus propias inacciones. Absurdo ¿no?, solo protestan contra sí mismos y no lo saben. No pueden saberlo, porque no les dejan saberlo. El enemigo es el otro, éste o aquel, le dicen todo el tiempo los medios de dominación masiva, nunca ellos mismos. Si supieran la verdad volverían a ser humanos y libres... pero eso en el mundo actual, tal y como están las cosas, no está permitido.

egoismo¿Pero por qué decimos ésto último de “volver a ser humanos y libres”? El ser humano, dentro de su entorno natural, necesita asegurarse la existencia de una manera necesaria, instintiva e inconsciente, mediante dos tipos de lucha. La primera, de carácter individual contra su entorno y contra otros individuos. La segunda, y mucho más importante, mediante la cooperación, el apoyo mutuo y la asociación contra factores naturales que niegan el desarrollo y el bienestar. Así pues, la conclusión es obvia: la cooperación es la única manera que el hombre tiene para progresar. El hombre ha podido salir del estado de animalidad gracias a su instinto de sociabilidad cooperativa, haciendo que la conservación de la especie mediante la solidaridad llegue a ser el fondo de la naturaleza moral del hombre. La adquisición del lenguaje no fue lo que nos diferenció de los animales, pero sí fue el factor vital para llegar a una muy efectiva sociabilidad. El hombre tiene la capacidad de asociarse de un modo extensivo. Esto también lo distingue de los animales, ya que en éstos su capacidad asociativa no llega más allá de una comunidad. Por ejemplo, las hormigas pueden asociarse dentro de un mismo hormiguero, pero nunca con las hormigas de otro hormiguero. La libertad individual no es posible sin la liberación colectiva, y ésta solo es posible mediante la solidaridad. Deducimos de todo esto que la solidaridad es un concepto natural y evolutivo íntimamente ligado al hombre. Pero existe un quiebre entre solidaridad y humanidad en un determinado momento de la historia, en el momento en que algunos hombres descubrieron que podían aprovecharse de la cooperación y solidaridad de todos los otros y les sometieron bajo su dominación. Esto es cohincidente con la aparición del dominio del Ego individual en la motivación de la acción social del individuo desde el plano psíquico. Así, la solidaridad que tendría que haber permeado todas las relaciones humanas, sufrió un cambió de dirección en la evolución de la sociedad que conllevó al nacimiento de la propiedad privada y del gobierno tal como lo concebimos ahora. De este modo se ha desviado la lucha de todos para el bienestar de la humanidad, por la lucha de todos contra todos para lograr el dominio de los unos sobre los otros. Esta situación no puede cambiar hasta que los explotados de todo el mundo no se den cuenta que su libertad pasa por la abolición de la propiedad individual. Con la abolición de ésta el actual concepto de gobierno, que es su principal defensor y garantía de existencia, también debería desaparecer, de tal modo que la cooperación y la solidaridad volverían a ser libres, voluntarias y directas y se desarrollarían en el más alto grado posible. Solo hay que tomar consciencia de ello a nivel social. Algo muy simple de decir, claro, pero tremendamente difícil, sino imposible, de lograr en el corto o mediano plazo a escala histórica, pues no es algo que pueda imponerse.

unidadActualmente como sociedad ante la inevitable fractura del modelo económico hegemónico imperante, asistimos a una puja entre un sector que busca instaurar un gobierno mundial de pensamiento único y exclusivo (egoísta) por medio de la fuerza y el terror para que lo restaure y perpetúe, denominado Modelo Imperial Capitalista liderado por los Estados Unidos de Norteamérica y sus socios Europeos, y un nuevo modelo asociativo y solidario llevado adelante por un conjunto de países (Inicialmente denominado como BRICS por las iniciales de los 5 países que lo originaron pero que no se circunscribe exclusivamente a ellos) que persigue un gobierno multilateral e inclusivo que restaure el tejido social planetario por medio de una reestructuración profunda del modelo económico actual. Esto habla a las claras de una mutación creciente en la consciencia humana, ya que al menos pueden verse emerger modelos de libre asociación múltiple más allá de los conocidos acuerdos bilaterales previamente existentes (p.e.: UNASUR, ALBA, ALAC, etc.) que escapan a lo impuesto por el modelo actual. Si bien la propuesta no es totalmente revolucionaria, ya que solo se la enfoca como una reestructuración de lo actual y no un cambio total, es un avance significativo en el desarrollo de la consciencia planetaria. Aún cuando estamos mediando el tránsito de Plutón por Capricornio, ya sabemos que los cambios efectivos recién comienzan a plasmarse una vez entrado en Acuario, y resta bastante de él durante el cual podremos ver aún más convulsiones cada vez más y más violentas, podemos registrar estos incipientes signos de cambio. No podemos caer en el simplismo de creer que en el seno de estos países la totalidad de su población ha tomado consciencia de lo social ni mucho menos, sus resistencias y convulsiones internas nos dan clara evidencia de que el proceso de cambio recién se inicia. Es dable esperar también una conflagración bélica de gran envergadura como prolegómeno del fin de la vieja etapa en donde no es tan importante el resultado como sus consecuencias. El reflotamiento de la Solidaridad como cualidad humana que nos conduzca al cambio y nos permita avanzar como especie, solo es posible como aportación desde lo individual hacia lo colectivo. Para ello debemos resolver nuestras propias divisiones internas y compatibilizar nuestro más profundo sentir con nuestro accionar cotidiano, y asumir, como dijo ese “loco” electricista italiano hace un siglo con sincera claridad, que si no se es parte de la solución es que somos parte del problema. De nuestro individual y social problema.